Las mujeres con discapacidad que trabajan perciben 53% menos ingreso mensual que hombres sin discapacidad comparables

Solo 47.2% de las mujeres con discapacidad de 15 a 64 años participa en el mercado laboral mexicano, frente a 87.5% de los hombres sin discapacidad del mismo rango de edad. La brecha es uno de los hallazgos de Las Dos Ausencias, estudio presentado por Éntrale, Alianza por la Inclusión Laboral de Personas con Discapacidad, una iniciativa del Consejo Mexicano de Negocios.
La primera ausencia: las brechas de las mujeres con discapacidad
Entre las mujeres con discapacidad que trabajan, el estudio estima un ingreso mensual alrededor de 53% menor que el de hombres sin discapacidad de la misma edad, escolaridad, situación conyugal y entidad federativa. Al ajustar también por las horas trabajadas, la diferencia es de 42%.
El análisis documenta una brecha conjunta de género y discapacidad. Estas cifras no deben interpretarse como una comparación de pago por realizar el mismo trabajo.
Las mujeres con discapacidad también trabajan más por cuenta propia que las mujeres sin discapacidad (34.8% frente a 26.2%) y con menor ingreso (2,124 pesos mensuales de mediana frente a 2,782), un patrón que el estudio denomina autoempleo de subsistencia.
La segunda ausencia: mujeres que viven con una persona con discapacidad
El 15.6% de las mujeres ocupadas en México, aproximadamente una de cada seis, vive con una persona con discapacidad. Frente a mujeres comparables, el análisis encuentra casi cuatro horas semanales adicionales de cuidado no remunerado de otras personas y 9.4% menos ingreso laboral mensual (6.6% menos a igualdad de horas trabajadas). Los hombres de esos mismos hogares dedican 1.82 horas adicionales y perciben 2.8% menos ingreso; en la especificación por sexo del estudio, ambas diferencias frente a ellas son estadísticamente significativas, y la de ingreso es sensible a la especificación, por lo que se reporta con esa cautela.
En el análisis general de convivencia, no se observa menor ocupación femenina. Las diferencias de tiempo e ingreso son asociaciones ajustadas por características observables, no efectos causales. El análisis identifica convivencia, no necesariamente a quienes cuidan.
Como evidencia complementaria, la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) 2022 muestra que 71.8% de quienes cuidan a una persona del hogar con discapacidad son mujeres. Las cuidadoras dedican, en promedio, 33.9 horas semanales a esa actividad.
Un escenario estático asociado a la brecha observada equivale a alrededor de 33 mil millones de pesos anuales de ingreso laboral no percibido por las mujeres ocupadas en hogares con una persona con discapacidad, a precios de 2024 (rango de 20 a 46 mil millones). No mide una pérdida causal atribuible exclusivamente al cuidado, no es producto perdido y no se suma a otras estimaciones de Éntrale.






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