Excomulgan a nuevos obispos de Fraternidad San Pio y a quienes los ordenaron
- Información 25
- 2 jul
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Cómo se esperaba, el Vaticano dió a conocer este jueves la excomunión de los 4 nuevos obispos de la congregación Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocidos como ‘lefebvrianos, afirma como de los 2 prelados que lis consagraron, por cometer "un acto de carácter cismático mediante la consagración episcopal de 4 presbíteros, sin mandato pontificio".
El dicasterio para la Doctrina de la Fe señala que el obispo que celebró las ordenaciones, el español Alfonso de Galarreta, y los nuevos obispos Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier incurrieron "ipso facto en la excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica".
También será excomulgado el obispo suizo Bernard Fellay, por participar directamente como coconsagrante, y haberse sumado al acto cismático.
Los demás clérigos y fieles laicos que se sumen al cisma de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, también incurrirán "ipso facto en la pena de excomunión de pleno derecho", advirtió el prefecto para la Doctrina de la Fe, el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández.
Dijo que "este Dicasterio, en el fiel ejercicio de las funciones que le han sido encomendadas, considera necesario señalar que este acto constituyó el crimen de cisma, con consecuencias canónicas para los ministros sagrados y los fieles laicos involucrados".
Ante la presencia de cerca de 15 mil personas entre fieles y curiosos, y en una ceremonia que fue retransmitida por redes sociales en varios idioma, las consagraciones de los 4 nuevos obispos se celebraron este miércoles en la localidad Suiza de Écône.
La Fraternidad hizo caso omiso a las peticiones del papa León XIV, quien había exhortado por carta a la congregación, dar marcha atrás bajo la advertencia de incurrir en una excomunión inmediata.
Esta sociedad fue fundada en 1970 en Friburgo por el arzobispo francés Marcel Lefebvre y nació como reacción a las reformas introducidas por el Concilio Vaticano II que consideraban una ruptura con la tradición doctrinal y litúrgica de la Iglesia.
Se señala que, de ahora en adelante, "los ministros consagrados pertenecientes a la Sociedad Sacerdotal de San Pío X están en cisma y, por lo tanto, deben ser considerados cismáticos. También se afirma que "los sacramentos y que el sacramento de la penitencia administrado por ellos y el matrimonio asistido por ellos son inválidos", y se exhorta a todos los fieles "a permanecer firmes en comunión con el Romano Pontífice, con los Obispos en comunión con él y con toda la Iglesia, y a abstenerse de participar en celebraciones y actividades promovidas por la mencionada Fraternidad Sacerdotal de San Pío X".






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