Crioablación contra el cáncer de mama: la ciencia detrás de la esperanza

Durante muchos años, algunos pacientes con cáncer de riñón, hígado, pulmón o próstata han tenido acceso a la crioablación, una opción de tratamiento contra el cáncer que utiliza temperaturas extremadamente frías para destruir las células tumorales. Ahora, a través de ensayos clínicos, la crioablación está mostrando resultados prometedores como tratamiento para el cáncer de mama en determinadas pacientes.
La Dra. Luz Venta, radióloga especializada en mama del Hopsital Houston Methodist, espera que el éxito de los ensayos clínicos recientes permita que la crioablación pronto se convierta en un tratamiento estándar para algunas mujeres con cáncer de mama.
“Con tratamientos como este, podemos responder a un nuevo diagnóstico de cáncer de mama de una manera más específica, incorporando todos los factores en la decisión terapéutica, como el tipo y el tamaño del tumor, así como la edad y las preferencias personales de la paciente”, enfatiza la Dra. Venta. “Es una nueva forma de pensar, en la que reducimos la intensidad del tratamiento de acuerdo con las necesidades individuales de cada paciente. Tenemos que considerar el cáncer de mama como una enfermedad crónica que puede tener periodos de mayor y menor actividad, y no simplemente como una afección aguda”.
La Dra. Venta explica cómo funciona el procedimiento y quién podría ser una buena candidata.
La crioablación congela las células cancerosas desde el interior
“Crio” significa frío extremo y “ablación” significa eliminación o destrucción de células dañinas, como las células cancerosas. La crioablación destruye las células cancerosas al congelarlas mediante la aplicación precisa de una sonda enfriada a temperaturas extremadamente bajas.
El procedimiento no quirúrgico —realizado por un radiólogo intervencionista altamente capacitado— suele durar entre 20 y 30 minutos e incluye los siguientes pasos:
Se adormece la mama con un anestésico local.
Con ayuda de una ecografía, se introduce una sonda delgada directamente en la masa tumoral.
Una pequeña cantidad de nitrógeno líquido o argón dentro de la sonda la enfría rápidamente hasta aproximadamente 40 grados bajo cero.
Se forma una pequeña bola de hielo alrededor de la punta de la sonda, que congela las células cancerosas que encuentra a su paso.
Después de unos 10 minutos, se deja que la bola de hielo se descongele durante varios minutos y luego se repite el proceso.
“Durante los dos ciclos de congelación y descongelación, deshidratamos, congelamos y posteriormente descongelamos las células cancerosas. Las células dañadas mueren como consecuencia del proceso de congelación y, al mismo tiempo, se estimula el sistema inmunitario para que contribuya al proceso de curación”, explica la experta del Hospital Houston Methodist.
La crioablación es segura y eficaz
Los estudios de investigación muestran que el procedimiento tiene un alto nivel de éxito para eliminar las células del cáncer de mama. En un ensayo clínico reciente, solo el 2 % de las pacientes presentó una recurrencia del cáncer después de la crioablación.
El procedimiento también es muy seguro porque la sonda guiada por ecografía permite trabajar con gran precisión. El radiólogo puede destruir las células tumorales y, al mismo tiempo, reducir al mínimo el daño al tejido que las rodea.
“Ajustamos el tamaño de la bola de hielo al tamaño del tumor para poder encapsularlo completamente dentro de ella”, explica la Dra. Venta. “También incluimos un margen muy pequeño de células sanas dentro del área que tratamos”.
Estos estudios también muestran que la crioablación tiene muy pocos riesgos. Como no se realiza una incisión quirúrgica, las pacientes no tienen una herida de entrada ni cicatrices visibles, y ni siquiera necesitan puntos de sutura. Algunas pacientes informaron efectos secundarios leves, como quemaduras en la piel, molestias, inflamación o moretones, pero la mayoría de estos síntomas desaparecieron poco después del procedimiento.
Tanto las pacientes como los médicos informaron un 100 % de satisfacción con los resultados estéticos.
La Dra. Venta también se muestra entusiasmada con la respuesta del sistema inmunitario del organismo a la crioablación.
“Las células tumorales que están muriendo envían señales al sistema inmunitario natural para que descomponga el tejido canceroso”, explica la Dra. Venta. “Creemos que los estudios actuales nos ayudarán a desarrollar medicamentos de inmunoterapia dirigida que puedan estimular todavía más esta respuesta y ayudar a evitar que el cáncer regrese”.
Actualmente, la crioablación se ofrece solo a un pequeño grupo de pacientes con cáncer de mama
“Algunas de nuestras pacientes ya han recibido quimioterapia, radioterapia o una lumpectomía”, manifiesta la Dra. Venta. “Por ejemplo, he trabajado con pacientes que tienen enfermedad metastásica. En esos casos, podemos utilizar la crioablación para reducir el tamaño de un tumor nuevo que está localizado en una zona específica de la mama”.
El equipo médico puede recomendar este procedimiento si una paciente ha recibido un diagnóstico de carcinoma ductal invasivo (CDI) con receptores hormonales positivos y HER2 negativo. Los especialistas también tienen en cuenta qué tan cerca se encuentra el tumor de la parte interna de la piel y qué tan bien puede visualizarse el área mediante una ecografía.
La Dra. Venta también destaca que la crioablación debe ser realizada por un radiólogo intervencionista altamente capacitado, al que la paciente es referida por su equipo médico. El tratamiento del cáncer de mama suele requerir un enfoque multidisciplinario, en el que oncólogos, cirujanos, oncólogos radioterapeutas y radiólogos trabajan en conjunto para lograr el mayor beneficio posible para la paciente.
“La decisión de ofrecer crioablación proviene de los integrantes del equipo de oncología médica o quirúrgica, quienes conocen a fondo los antecedentes y el estado de salud de su paciente”, comenta la Dra. Venta. “Es un procedimiento muy especializado que no está ampliamente disponible fuera de centros médicos grandes como el Hospital Houston Methodist”.






Comentarios