25 de febrero
- Laura Meléndez
- hace 2 días
- 3 Min. de lectura

Santos de Sebastián Toribio, Avertano, Cesáreo, Victorino y Víctor.
Un día como hoy recordamos la fundación del Nacional Monte de Piedad.
Esta es una Institución de Asistencia Privada con personalidad jurídica propia y sin fines de lucro, dedicada al financiamiento social mediante préstamos prendarios, cuya casa matriz se ubica a un costado de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.
Fue fundada el 25 de febrero de 1775 por Pedro Romero de Terreros y se le considera la institución financiera más antigua del continente americano, cuyo esquema se ha replicado en países como China y la India.
Para constituir un Monte de Piedad sin fines de lucro, Romero de Terreros solicitó a la Corona española la autorización para establecerlo, y el rey de España, Carlos III, aprobó la fundación del Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas, bajo su real patronato. en la Real Cédula expedida en Aranjuez el 2 de junio de 1774,
Antes de ocupar su sitio actual, el Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas tuvo 2 sedes: la primera de 1775 a 1821 en la calle de San Ildefonso 60, y la segunda en un convento de monjas franciscanas de 1821 a 1836, en lo que hoy es Avenida Juárez y Eje Central.

Llamado en su tiempo el Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas fue fundado por Romero de Terreros, conde de Santa María de Regla, con 300 mil pesos de oro para la obra asistencial, dinero salido de su bolsillo. Luego de que autoridades eclesiásticas ofrecieran una misa a la que asistieron personalidades de la Corona española y la sociedad, Juan Carabantes fue la primera persona en empeñar, y su prenda fue un aderezo de diamantes por el cual se le prestaron 40 pesos de oro, recuperándola en agosto de ese mismo año tras reembolsar y dejar una limosna de 8 reales.
Durante el primer año de operación se realizaron 17 mil operaciones de empeño, lo que equivalía a un cuarto de la población de la entonces Ciudad de México.

Al consumarse la Independencia en septiembre de 1821, la institución tomó su nombre actual: Nacional Monte de Piedad. Tenía ya 46 años operando, y en ese agitado momento histórico-social, fue una de las pocas alternativas en donde la sociedad encontraba respaldo económico para sus familias.
En 1836 adquirió las casas marcadas con los números 7 y 8 de la calle del Empedradillo, hoy calle del Monte de Piedad, en las que se hallaba la casa de Hernán Cortés y, por lo mismo del Marquesado del Valle de Oaxaca. Las casas fueron adquiridas a través de Lucas Alamán, apoderado del duque de Monteleone, quien fuera heredero de Cortés.
A inicios del siglo XX, el país volvió a convulsionarse con el estallido de la revolución de 1910. La falta de fuentes de trabajo y necesidades de las personas para llevar sustento económico a sus hogares, hicieron de nueva cuenta que el Nacional Monte de Piedad adquiriera un papel protagónico con sus préstamos prendarios. En plena Revolución, nunca cerró sus puertas.

En los últimos años, el Nacional Monte de Piedad ha incrementado de manera considerable sus centros de atención a usuarios con más de 310 sucursales distribuidas en todo el país, lo que le permite atender a poco más de 7 millones de familias y destina recursos en favor de sus usuarios por 11 mil millones de pesos al año, atendiendo a los sectores menos privilegiados de la sociedad, siendo una institución 100% mexicana. Recibe casi 1 millón de artículos mensuales a través de sus diferentes sucursales.
Anualmente respalda a un promedio de 450 Instituciones de Asistencia Privada. En los últimos 10 años ha autorizado donativos por poco más de 2 mil 200 millones de pesos.
En promedio se otorgan más de 9 millones de préstamos nuevos cada año, y hoy día, su operación se ha visto obstaculizada por conflictos laborales que la han mantenido cerrada desde hace semanas.






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