Se triplica ataques contra el agua en las guerras

Los ataques que dañan o destruyen los sistemas de agua y saneamiento en conflictos armados se han triplicado entre 2021 y 2025, según el informe "El agua bajo el fuego, de UNICEF".
El estudio documenta ataques en 23 países y territorios, e identifica 7 tipos de agresiones: desde bombardeos a plantas de tratamiento y tuberías hasta la contaminación de fuentes de agua o la restricción de piezas de repuesto.
En Jartum, en marzo de 2024, solo una de las 13 plantas de tratamiento seguía funcionando.
En Burkina Faso, más de 145 puntos de agua fueron destruidos entre 2020 y 2025, dejando sin acceso a unas 830 mil personas, más de la mitad niños. En Gaza, se han dañado más de 130 mil metros de tuberías de alcantarillado desde octubre de 2023.
La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, dijo que "los ataques contra los sistemas de agua y saneamiento privan a los niños de agua potable y de los servicios esenciales que dependen del agua".
Añadió que "las reparaciones no pueden sustituir la protección que el derecho internacional humanitario exige para estas instalaciones".
El informe advierte de que, sin agua limpia, los centros sanitarios no pueden esterilizar equipos ni preparar la leche terapéutica para niños con desnutrición grave.
En los campamentos del este de Chad que acogen a refugiados sudaneses, la OMS vinculó un brote de hepatitis E al acceso deficiente a agua potable, con la mitad de los 2.092 casos sospechosos entre niños de 6 a 17 años.
La financiación para la respuesta humanitaria de agua y saneamiento solo ha recibido el 26 % de lo necesario para 2026, cuando 137,9 millones de personas necesitan asistencia.






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