Prevé CEPAL menor crecimiento este año en comparación con 2022, incluido México
- Información 25
- 21 abr 2023
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Las economías de América Latina y el Caribe enfrentan en 2023 un complejo escenario externo, marcado por bajo crecimiento en la actividad económica y del comercio mundial, asegura la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
Adicionalmente, a las alzas en las tasas de interés a nivel mundial, se agregaron en marzo turbulencias financieras, y si bien se han desacelerado las presiones inflacionarias, cabe esperar que las tasas de política monetaria permanezcan altas a lo largo del 2023.
En este contexto la CEPAL espera que en América Latina y el Caribe se profundice la desaceleración del crecimiento económico durante 2023, que alcanzará una tasa del 1,2%.
Según la Comisión los países de la región enfrentan nuevamente un espacio limitado para la política fiscal y monetaria, aunque la inflación en la región muestra una tendencia a la baja, y se espera que podría estar próxima la conclusión del proceso de alzas de tasas de interés en varios países de la región.
Además, dada la volatilidad financiera global a partir de los problemas en la banca de países desarrollados y que la inflación regional permanecería en niveles todavía elevados no es de esperar que se generalice un ciclo de relajamiento monetario en la región.
La comisión regional de las Naciones Unidas estima que todas las subregiones evidenciarían menor crecimiento en 2023 en comparación con 2022.
América del Sur crecerá un 0,6% en 2023 (3,8% en 2022), el grupo conformado por Centroamérica y México lo hará en un 2% (en comparación con un 3,5% en 2022) y el Caribe (sin incluir Guyana) crecerá un 3,5% (en comparación con un 5,8% en 2022).
América del Sur se verá afectada por la baja en los precios de los productos básicos. La alta inflación ha impactado los ingresos reales y está teniendo efectos sobre el consumo privado y la inversión en los países.
En el Caribe la desaceleración esperada en 2023 se debe principalmente a que la inflación ha impactado tanto los ingresos reales, y con ello el consumo, como los costos de producción.
Finalmente, para las economías de América Central y México, si bien el crecimiento de este año representa una desaceleración respecto a 2022, se han dado en algunos casos revisiones al alza respecto de lo que la CEPAL previó a fines del año pasado.
Esto debido a la revisión al alza del crecimiento de los Estados Unidos, principal socio comercial y primera fuente de remesas de sus países, que afectaría tanto al sector externo como al consumo privado.
Además, los menores precios de la energía previstos para este año actuarían a favor, dado que varias son importadoras netas de energéticos.
La proyección de crecimiento de 2023para la región está sujeta a riesgos a la baja ante la posibilidad de que resurjan y se acentúen las turbulencias del sistema bancario global o del sistema financiero en su conjunto.
Junto a los riesgos financieros, persiste la incertidumbre respecto de los efectos que pudiera conllevar la prolongación de la guerra en Ucrania y la fragmentación geoeconómica sobre el crecimiento económico, precios de materias primas y comercio mundial.






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