La corrupción se engulle hasta 25% del gasto público mundial
- Información 25
- 3 may 2023
- 2 min de lectura

De acuerdo con presidenta del Consejo Económico y Social de la ONU, Lachezara Stoeva, la corrupción tiene efectos perjudiciales para el desarrollo sostenible en todos los países y su coste es abrumador.
A propósito de la celebración de un encuentro para “aprovechar el poder transformador del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 16”, que busca promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas, dijo que “la corrupción se lleva más del 5% del PIB mundial. De los aproximadamente 13 billones de dólares de gasto público mundial, hasta el 25% se pierde a causa de la corrupción”.
Stoeva explica que se trata de un costo que no se limita a un aspecto financiero, sino que también contribuye a empeorar múltiples facetas colectivas como favorecer la pérdida de recursos naturales, agravar la pobreza y la desigualdad, erosionar la confianza y la cohesión social y socava la estabilidad económica y política.
A todas estas facetas que abarca la corrupción, añadió que mujeres, pobres y grupos vulnerables son los más afectados, y que, cuando nos encontramos a la mitad de implementar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, urge acelerar la implementación de los Objetivos, un desafío que consideró complicado ya que “la corrupción se interpone en nuestro camino
Stoeva matizó el problema y dijo que los avances sobre paz, justicia, e instituciones sólidas, tal y como promueva esa meta número 16, pueden generar lo que calificó de “círculo virtuoso”.
Para conseguirlo, mencionó que reducir los flujos financieros ilícitos y combatir la corrupción y el soborno en todas sus formas “son elementos fundamentales de la paz y de unas sociedades pacíficas, justas e inclusivas”, señaló.
Destacó “avances significativos” que se produjeron gracias “a los mecanismos disponibles para hacer frente a la corrupción”, y sostuvo que “los países han aplicado diversas medidas anticorrupción. Hay más concienciación y mejores marcos legislativos y normativos. Las estrategias nacionales son habituales. Los gobiernos locales están implicados. Se comprenden mejor los riesgos. Se aprovecha el potencial de las tecnologías de la información y la comunicación, y de los datos. Los ciudadanos y la sociedad civil participan en el seguimiento de los riesgos de corrupción y las respuestas anticorrupción”.
Sin embargo, destacó que los retos “requieren esfuerzos sostenidos de lucha contra la corrupción y enfoques adaptados que impliquen a múltiples partes interesadas y combinen diversos instrumentos”.
En videoconferencia desde Viena, la directora ejecutiva de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Ghada Waly, recordó que su agencia está creando una red de centros regionales de lucha contra la corrupción que ayudan a mejorar las necesidades sobre el terreno y promueven la cooperación interregional y Sur-Sur. Especificó que el primer centro se inauguró en México el año pasado y que pronto se abrirán otros 2 en Kenia y Colombia, junto a otros proyectos en marcha






Comentarios