Estudios revelan nueva información sobre la peste
- Información 25
- 1 jun 2023
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En un hecho que representa la evidencia más antigua hasta ahora sobre la enfermedad de la peste en Europa, investigadores del Instituto Francis Crick, en el Reino Unido, lograron identificar la bacteria Yersinia pestis.
Se trata de la causante de la peste y fue encontrada en 3 cadáveres enterrados hace unos 4 mil años en Gran Bretaña.
Los científicos encontraron 2 casos en restos humanos hallados en un entierro masivo en Somerset, al suroeste de Inglaterra, un hecho más en un enterramiento contiguo a un monumento de piedra en Cumbria, en el noroeste de Inglaterra.
Se tomaron muestras dentales de 34 individuos para detectar la presencia de ADN de Yersinia pestis. Dos casos se correspondían con niños, que se estima tenían entre 10 y 12 años de edad cuando murieron, y el tercero se trataba de una mujer de entre 35 y 45 años.
Las técnicas empleadas permitieron establecer que vivieron alrededor de la misma época.
Aunque se han encontrado evidencias de esta enfermedad en la zona de Eurasia con una antigüedad de 5 mil años, nunca se habían documentado casos en Gran Bretaña de tanta antigüedad.
Esto indicaría que esta cepa de la peste puede haberse transmitido fácilmente en el viejo continente .
Los investigadores consideran que la cepa quizás llevada fue a Europa central y occidental hace unos 4 mil 800 años por nómadas que se expandieron a Eurasia.
La investigación sugiere que se extendió a Gran Bretaña, y los científicos precisan que el ADN de la bacteria encontrado en los individuos carecía de los genes yapC y ymt, que se observan en cepas posteriores.
El gen ymt desempeña un papel importante en la transmisión de la peste a través de las pulgas, y por ello, los expertos sugirieron que esta cepa no se transmitía a través de estos vectores.
Las cepas posteriores, con presencia de este gen, causaron oleadas pandémicas como la peste negra.
Los resultados del estudio se publicaron en la revista Nature Communication, y Pooja Swali, primera autora del trabajo, señaló que "la capacidad de detectar patógenos antiguos a partir de muestras degradadas de hace miles de años, es increíble".
"Estos genomas pueden informarnos sobre la propagación y los cambios evolutivos de los patógenos en el pasado y, con suerte, ayudarnos a comprender que los genes pueden ser importantes en la propagación de enfermedades infecciosas", añadió .
Pontus Skoglund, coautor del trabajo, concluyó que la investigación "es una nueva pieza del rompecabezas en nuestra comprensión del registro genómico antiguo de patógenos y humanos, y cómo coevolucionamos".
"Investigaciones futuras harán más para comprender cómo respondieron nuestros genomas a tales enfermedades en el pasado, y la carrera armamentista evolutiva con los propios patógenos, lo que puede ayudarnos a comprender el impacto de las enfermedades en el presente o en el futuro", subrayó.






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