Día Mundial del Riñón: causas y tratamiento de los cálculos


La deshidratación podría causarte cálculos renales Los cálculos renales son depósitos duros, que varían en tamaño, pueden formarse cuando el líquido, los minerales y los ácidos contenidos en la orina están desequilibrados. Los minerales pueden cristalizarse, pegarse y solidificarse, dando como resultado un cálculo renal.


Si tu médico sospecha que tienes un cálculo renal, es posible que te recomiende beber muchos líquidos para ayudar a que desaparezca por sí solo. La eliminación de cálculos renales en la orina puede ser extremadamente dolorosa, pero por lo general no causan daños permanentes.


“Sin embargo, si el cálculo es demasiado grande para expulsarlo por sí solo, este puede provocar fiebre, náuseas o vómitos, y es necesario y urgente buscar a tu médico,” explicó la Dra. Mónica Morgan, uróloga certificada por la junta del Hospital Houston Methodist, especializada en cirugía mínimamente invasiva y litiasis.


Los cálculos renales pueden tener más de un tipo de cristal y pueden ser una combinación de compuestos de calcio. Los más comunes son los cálculos de calcio. Otros tipos incluyen cálculos de ácido úrico, cálculos de estruvita (casi siempre como resultado de infecciones del tracto urinario) y cálculos de cistina, que pueden darse en familias.


“Analizar los tipos de cristales en un cálculo renal nos ayuda a encontrar el mejor enfoque para prevenir los cálculos renales en el futuro,” explicó la Dra. Morgan.


La deshidratación es una causa común de cálculos renales. Hacer cambios simples en el estilo de vida, como beber más líquidos, especialmente agua, puede ayudar a prevenirlos. Tu orina debe aparecer de color amarillo muy claro o casi transparente. La orina más oscura puede significar que estás deshidratado, lo que puede aumentar el riesgo de cálculos renales.


Asegúrate de hablar con tu médico sobre la cantidad de líquidos que debes beber todos los días. Otros factores de riesgo para los cálculos renales incluyen diabetes, obesidad, dieta y antecedentes familiares.


Tu médico puede recomendarte una tomografía computarizada para detectar cálculos renales. Esta prueba de imágenes puede mostrar si tienes uno o más cálculos, el tamaño y la ubicación. Si los cálculos renales son demasiado grandes para expulsarlos por sí solos, las opciones de tratamiento incluyen:


Litotricia extracorpórea por ondas de choque: este procedimiento común e indoloro utiliza ondas de choque para romper los cálculos en pedazos diminutos que se pueden expulsar.


Ureteroscopia: se introduce un pequeño instrumento en el uréter a través de la vejiga y se dirige energía láser a través del endoscopio para romper el cálculo.

Nefrolitotomía percutánea: para cálculos muy grandes o cuando los tratamientos menos invasivos no son efectivos, el cálculo puede extraerse a través de una pequeña incisión en la espalda. “Una vez que se elimina el cálculo renal, podemos hacer un seguimiento con análisis de orina para verificar la cantidad que está pasando, el pH y los niveles de minerales en esta,” explicó.


“Es posible que necesites un ciclo de antibióticos si hay una infección presente. Además, se recomienda seguimiento con un equipo multidisciplinario como es el cirujano, un dietista y un nefrólogo, los que te enseñarán formas para prevenir los cálculos renales en el futuro.”










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