Ataques rusos destruyen suministros médicos por valor de 1,5 millones de dólares en Ucrania

El discurso ruso de que solo atacan objetivos militares e infraestructura bélica de Ucrania, hace tiempo que tan falso como el que usa Israel cada vez que asesina a la población civil de Gaza.
Los ataques contra instalaciones sanitarias y almacenes en Ucrania siguen poniendo en peligro la atención médica y dificultando la llegada de suministros esenciales a quienes los necesitan, señala Naciones Unidas.
En los 3 meses anteriores a los últimos datos presentados por la Organización Mundial de la Salud, 4 almacenes utilizados por la agencia fueron alcanzados, 3 quedaron destruidos y se perdieron suministros valorados en 1,52 millones de dólares.
El material perdido representaba la mayor parte de los 1,96 millones de dólares en suministros que se encontraban en las instalaciones afectadas.
Entre los productos destruidos había medicamentos, equipos médicos, reactivos de laboratorio y otros artículos esenciales para el funcionamiento de los centros sanitarios. Dura Rusia que era objetivo militar como siempre.
Desde febrero de 2022, la OMS ha verificado más de 3 mil 300 ataques contra la atención sanitaria en Ucrania, incluidos los dirigidos contra hospitales, ambulancias, almacenes y otras infraestructuras médicas.
Dichos ataques han causado la muerte de 247 personas y heridas a más de mil 090 trabajadores sanitarios y pacientes.
Durante una reciente visita de alto nivel al país, la organización reafirmó su compromiso de apoyar al personal sanitario y a las comunidades afectadas, responder a las necesidades urgentes y reforzar la capacidad del sistema de salud para resistir nuevas crisis.
La ayuda de la OMS no se limita a la entrega de suministros. La organización presta apoyo en la atención de traumatismos y emergencias médicas, refuerza la capacidad de los equipos médicos para desplegar personal especializado y trabaja para mejorar la seguridad energética de las instalaciones sanitarias.
Además, contribuye a preparar al país para responder a incidentes químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, una capacidad importante en un contexto de amenazas persistentes y daños en las infraestructuras.
La OMS subraya que proteger la atención sanitaria implica garantizar la seguridad de los centros médicos, los trabajadores, el personal humanitario y las infraestructuras que permiten distribuir la ayuda. Los daños en almacenes y otras instalaciones humanitarias pueden interrumpir las cadenas de suministro y añadir presión a un sistema que ya opera en condiciones extraordinariamente difíciles.
El llamamiento de la organización para Ucrania en 2026 busca recaudar 42 millones de dólares para prestar apoyo a 700 mil personas. La financiación permitirá mantener las operaciones sanitarias de emergencia, reponer los suministros médicos, facilitar el acceso a servicios esenciales y reforzar la preparación ante nuevas amenazas.
La OMS insiste en que el apoyo internacional sostenido es fundamental tanto para responder a las necesidades inmediatas como para fortalecer la resiliencia del sistema sanitario ucraniano a largo plazo.






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