6 de noviembre

Leonardo, severo, Gil y Jacinto, son mencionados en el santoral de este día… Felicidades para todos...
Miguel Aceves Mejía fue un exitoso y conocido intérprete, actor y autor de canciones vernáculas mexicanas, fallecido hace 2 décadas, un 6 de noviembre pero del año 2006. Llamado popularmente como “el rey del falsete, Miguel es considerado, junto a Jorge Negrete, Pedro Infante, Javier Solís, Luis Aguilar, José Alfredo Jiménez y Antonio Aguilar, uno de los pilares de la canción tradicional mexicana.
Nacido el 15 de noviembre de 1915 en Chihuahua, Miguel trabajó desde niño como bolero, voceador y mecánico. En su adolescencia, a pesar de ser tartamudo, descubrió su facilidad para el canto y sus primeras presentaciones ocurrieron en su ciudad natal. Buscando salir adelante, viajó a Monterrey, y posteriormente a Los Ángeles donde en 1938 grabó su primer disco, con el trío “Los Porteños”. A pesar del éxito que tuvo en Los Ángeles, su sueño era regresar a ciudad de México.
El trío se quedó en Estados Unidos y Aceves Mejía viajó al Distrito Federal, donde luchó por entrar a la XEW hasta recibir una oportunidad de cantar una ranchera; se le dijo que este género no tenía muchos seguidores, por lo que se adentró en el género del bolero. Llegó a tener su propio programa en la W, y por los años 40 inició su carrera como intérprete de temas rancheros.
Su talento y estilo interpretativo le abrieron las puertas del éxito, y su popularidad lo llevó a incursionar en el cine y realizar más de 60 películas. En un principio, Aceves Mejía sólo aparecía como cantante e incluso doblando la voz de José Pulido en “De pecado en pecado” (1947). Después de su intervención en 10 cintas, debutó estelarmente en 1954 en la película “A los cuatro vientos”, al lado de Rosita Quintana, con tal aceptación de ambos como pareja, que los productores decidieron reunirlos en películas como: “Que seas feliz” (1956), “Mi niño, mi caballo y yo” (1958), “¿Dónde estás corazón?” y “Paloma brava”, estas últimas en 1960.
Una de sus películas más importantes fue “Música de siempre” (1956), una de las producciones más ambiciosas de la época, al reunir al “rey del falsete” con figuras de la música como Riz Ortolani, Katina Ranieri, Amalia Rodríguez, Ima Zumac y Edith Piaf.
La popularidad que alcanzó Miguel Aceves Mejía con sus discos y películas lo llevó al extranjero y en Argentina logró gran aceptación en películas como “Qué me toquen las golondrinas” (1956), “Amor se dice cantando” (1957) y “¡Viva quien sabe querer!” (1959).
Es recordado sobre todo como un cantante. Grabó más de mil 600 canciones de todos los géneros folclóricos mexicanos, acompañado en ocasiones del Mariachi Vargas de Tecalitlán. Entre las melodías más populares que interpretó están “El pastor”, “La malagueña”, “Yo tenía un chorro de voz”, “La embarcación” y “Oh, gran dios”. También incursionó en otros géneros como el tango, en el que en 1968 grabó con Lucio Milena “Tangos en bolero a la manera de Miguel Aceves Mejía”.
Falleció a los 90 años, y recibió un homenaje, de cuerpo presente, en el Palacio de Bellas Artes hasta su entierro el 8 de noviembre de 2006, en el Panteón Jardin de la Ciudad de México.






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