16 de febrero
- Laura Meléndez
- hace 14 horas
- 2 Min. de lectura

Santos de Julián, Juliana, Omésimo, Elías, Samuel, Jeremías, Isaías, y Daniel
El Protocolo de Kioto entró en vigor el 16 de febrero de 2005, aunque fuese aprobado varios años antes, y ha servido de poco para reducir a nivel mundial la emisión de gases para el efecto invernadero, por la falta de cooperación de algunos gobiernos que además, son los que más contaminan el planeta. Este instrumento dio paso al Acuerdo de París de 2015, mismo que ha sido desechado ya por el gobierno del presidente autoritario de Estados Unidos, Donald Trump..
Este Protocolo surge de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de 6 gases de efecto invernadero. Este documento comprometió a los países industrializados signatarios a estabilizar esas emisiones, y la Convención por su parte ha alentado a los países a hacerlo. Estructurado en función de los principios de la Convención, el protocolo establece metas vinculantes de reducción de las emisiones para 37 países y la Unión Europea, reconociendo implícitamente que, en 1997, eran los principales responsables de los elevados niveles de emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
El instrumento fue adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kioto, Japón, pero no entró en vigor sino hasta el 16 de febrero de 2005. Para noviembre de 2009 eran 187 los Estados que lo habían ratificado. En el protocolo se acordó una reducción de al menos un 5%, de las emisiones de estos gases en 2008-2012 en comparación con las emisiones de 1990. No obstante, el período de compromiso del Protocolo se amplió hasta el 2020.
Como parte de la Convención suscrita en 1992 dentro de lo que se conoció como la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, el protocolo vino a dar fuerza vinculante a lo que en ese entonces esta no pudo hacer. Sin embargo, solo las Partes en la Convención que sean también Partes en el Protocolo (que lo ratifiquen) se ven obligadas por los compromisos del Protocolo.
En general el compromiso fue considerado como primer paso hacia un régimen mundial de reducción y estabilización de las emisiones de Gases de efecto invernadero proporcionó la arquitectura de base para cualquier acuerdo internacional sobre el cambio climático que se firme en el futuro. Al día de hoy, la meta se sigue retrasando por culpa de países como Estados Unidos.,
El Protocolo ha impulsado a varios gobiernos a establecer leyes y políticas para cumplir sus compromisos, a las empresas a tener en cuenta el medio ambiente a la hora de tomar decisiones sobre sus inversiones, y además ha propiciado la creación de los bonos de carbono.
Los gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global, son el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), y los otros tres son tipos de gases industriales fluorados: los hidrofluorocarbonos (HFC), los perfluorocarbonos (PFC) y el hexafluoruro de azufre (SF6).









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