Vive Reino Unido un viacrucis por huelga en servicios de salud pública británica, y viene lo peor
- Información 25
- 20 ene 2023
- 2 min de lectura

El próximo 6 de febrero puede ser un día negro para los cada vez más presionados servicios de salud pública en reino Unido, toda vez que los paros realizados por enfermeras y personal de ambulancias que demandan mejoras salariales. Pueden derivar en la mayor huelga de su historia.
Ambos sectores laborales han anunciado nuevos paros para esa fecha, y luego de 2 días de paro histórico en diciembre y 2 más en enero, miles de enfermeras preparan ya una nueva huelga el mes entrante en Inglaterra, ante la falta de respuestas de las autoridades, en medio de un severo deterioro del nivel de vida de los ingleses, con una inflación de 10,5% en diciembre, y cada vez más huelgas.
Eso sí, miles de millones de libras se siguen canalizando hacia el frente de guerra en Ucrania en lugar de mejorar los servicios de salud pública en el país.
Un sindicato de personal de ambulancias que incluye paramédicos y telefonistas, había anunciado el miércoles que se sumarían al paro del 6 de febrero, y hoy, fue el sindicato, Unite quien dio a conocer que miles de trabajadores de ambulancias se irán a la huelga una vez más en Inglaterra y Gales, amenazando con la mayor huelga desde la fundación de la salud pública hace 75 años.
El sistema sanitario público británico (NHS), registra una profunda crisis tras años de recortes en su financiamiento por parte de los gobiernos conservadores, y quienes trabajan en ese sector, viven día con día una enorme presión por la falta de personal, escasez de insumos y un salario cada vez más depauperado porque sus sueldos crecen por debajo de la inflación año con año, y están abandonando un sector que tiene ahora decenas de miles de puestos vacantes, y una demanda cada vez más grande de atención en un sistema que privilegia la salud privada, en donde el dinero es el que manda.
El gobierno conservador de Rishi Sunak, lejos de aceptar la responsabilidad de su bancada por la situación, que se viene incubando desde hace años, acusa a los huelguistas de poner en peligro a los pacientes, a lo cual responden los sindicatos que, "en lugar de actuar para proteger el NHS y negociar el fin del conflicto, el gobierno ha optado vergonzosamente por demonizar al personal de ambulancias".
"No son los sindicatos los que están incumpliendo los niveles mínimos de servicio: es la desastrosa gestión del NHS por parte de este gobierno la que lo ha llevado al punto de ruptura", afirman.






Comentarios