También Uruguay hay protestas por posible reforma en materia de pensiones
- Información 25
- 24 mar 2023
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Miles de trabajadores y estudiantes uruguayos realizaron un paro general de labores y se manifestaron en Montevideo, para protestar contra la reforma jubilatoria que propone el Gobierno de Luis Lacalle, en la que se busca aumentar la edad de jubilación y los años de trabajo para acceder al beneficio. La medida afecta especialmente a la población más joven, y la movilización convocada por el Plenario Intersindical de Trabajadores - Convención Nacional de Trabajadores, la organización obrera más grande de Uruguay, fue bastante nutrida al arribar a la sede del Legislativo. Según los inconformes, la iniciativa presidencial busca elevar paulatinamente la edad jubilatoria de 60 a 65 años o más, además de afectar el sistema de pensiones por viudez, sobrevivencia, incapacidad total y subsidio transitorio por incapacidad parcial. Más aún, la iniciativa del presidente Lacalle incide en el sistema de pensiones, pues obligaría a los trabajadores, independientemente del salario que tengan, a realizar aportes al "Sistema Previsional Común", régimen mixto que incluiría al estatal Banco de Previsión Social y a las privada Administradora de Fondos de Ahorro Previsional, que se dedican a prestar servicios de ahorros para la jubilación. La edad mínima requerida para la jubilación en Uruguay es hoy día de 60 años, si la persona ha cumplido 30 años de aportar al fondo de pensiones. La reforma pretende aumentar de manera gradual ese mínimo hasta 65 años o más. El presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, expresó en rueda de prensa que la reforma que se pretende aprobar, "implica un retroceso" a la seguridad social, porque la mayoría de los sectores de la población pierden sus derechos de forma paulatina y regresiva, aumentando así la desigualdad Para Abdala, la reforma de Lacalle, buscan favorecer al gran capital y a los empresarios de las aseguradoras privadas, que van a aumentar su volumen de negocios y en más de 50 % sus ganancias, en perjuicio de la clase trabajadora, aunque acepta que se requiere de una reforma de la seguridad social, a través de la negociación. Peor aún, los trabajadores consideran que bajaría el monto de la jubilación con la nueva reforma, al grado que recibirían pensiones "de hambre". El régimen de pago toma en cuenta los últimos 10 años o los mejores 20 años de aportes, mientras que el proyecto presidencial prevé calcular el promedio mensual de los mejores 25 años de trabajo. El gobierno ha prometido estudiar algunas demandas de los uruguayos para hacer cambios al proyecto de ley, buscando frenar el descontento generalizado, Algo que se ve difícil. Cosa de preguntarle al gobierno de Francia.






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