Profesionistas en México tienden a ganar 74% más que quienes estudiaron hasta bachillerato
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Contar con información para decidir qué estudiar y desarrollar habilidades a lo largo de la trayectoria laboral es cada vez más importante.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentó la decimosegunda edición de Compara Carreras 2026, que permite conocer y comparar las condiciones laborales de casi 80 carreras en México.
Por primera vez, además de variables como ingresos, formalidad y desempleo, se mide la vinculación entre los estudios y el empleo para identificar la frecuencia con la que los profesionistas se desempeñan en ocupaciones relacionadas con su formación.
Entre 2020 y 2025, el ingreso promedio real de los profesionistas aumentó 10%. Carreras como Ciencias Políticas e Ingeniería en Alimentación acumulan aumentos reales superiores a 20% en los últimos 5 años.
Los egresados de educación superior ganan en promedio 74% más que aquellos que concluyeron el bachillerato. La mayoría de las carreras ganan más hoy de lo que ganaban en 2020, salvo Formación docente en secundaria, Ciencias de la educación y Producción agrícola y ganadera.
Además, la inserción laboral ha mejorado, pero persisten los retos para acceder a empleos formales.
El desempleo disminuyó en la mayoría de las carreras en los últimos 5 años; sin embargo, el empleo informal creció más que el formal. La tasa de informalidad aumentó de 22% a 24% en este periodo. La expansión de la educación superior ha ampliado las oportunidades de empleo, aunque aún persisten retos en la calidad laboral.
Matemáticas, Medicina general y Finanzas se encuentran entre las mejor pagadas, mientras que Diseño curricular y pedagogía, Orientación e intervención educativa, y Trabajo y atención social registran los menores ingresos. La diferencia entre los extremos alcanza cerca de 14 mil pesos mensuales.
Más de la mitad de los profesionistas mexicanos trabaja fuera de su campo de estudio. 54% se encuentra en esta situación, proporción que se mantiene en todos los grupos de edad y entre hombres y mujeres. Esto muestra que no se limita al primer empleo ni se reduce con los años de experiencia.
Trabajar fuera del campo de estudio no necesariamente es negativo. Los profesionistas pueden trasladar sus conocimientos y habilidades a otros sectores, ampliando sus oportunidades laborales. El desafío surge cuando ocupan puestos que requieren un nivel educativo menor al que poseen.
Las 10 carreras con menor y mayor vinculación entre estudios y trabajo | Porcentaje de profesionistas ocupados que ejercen su carrera, por tipo de carrera
Medicina general, Docencia primaria y Enfermería presentan la mayor proporción de profesionistas que ejercen su carrera, mientras que en Planes generales de ciencias sociales, Comunicación y periodismo, y Ciencias políticas, menos de una cuarta parte trabaja en ocupaciones relacionadas con su formación.
Estudiar una carrera mantiene beneficios, incluso cuando no se ejerce lo que se estudió. Los profesionistas que trabajan fuera de su campo ganan 61% más que las personas con bachillerato y enfrentan menor informalidad. Esto refuerza la importancia de impulsar a que más jóvenes continúen sus trayectorias educativas.
Aprovechar el talento requiere una mejor vinculación entre la formación educativa y las oportunidades laborales, así como garantizar una educación superior de calidad y facilitar la actualización continua de habilidades.
En este escenario, el IMCO propone estas acciones '
Ampliar el acceso a la educación superior debe acompañarse de mayor vinculación entre decisiones educativas, habilidades y oportunidades laborales. Para desarrollar el talento que México necesita.
Orientación vocacional con información del mercado laboral. Incorporar desde la educación media superior herramientas accesibles para profundizar en las carreras, costos y oportunidades laborales. Compara Carreras es un insumo para facilitar decisiones informadas.
Transparencia proactiva en la calidad de la educación superior. La SEP podría crear una plataforma nacional que publique anualmente los informes de autoevaluación de las instituciones participantes en el Sistema de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior, así como los criterios e indicadores considerados para impulsar la mejora continua.






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