Obesidad y sobrepeso: acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud
- Información 25
- hace 5 horas
- 3 Min. de lectura

La obesidad es una enfermedad crónica derivada de interacciones complejas entre factores genéticos, ambientales, sociales, socioeconómicos, comerciales, conductuales, así como del acceso a una alimentación saludable, las fuerzas del mercado, los sistemas alimentarios industrializados y las características del entorno alimentario.
En la Región de las Américas, la obesidad ha aumentado de manera sostenida en las últimas décadas, principalmente como consecuencia de los cambios en los patrones de alimentación, impulsados por la alta disponibilidad y accesibilidad de productos ultraprocesados y procesados, y por el marketing agresivo dirigido a la niñez, lo que ha contribuido al desplazamiento de la alimentación saludable.
La obesidad es además uno de los principales factores de riesgo de muchas enfermedades no transmisibles, incluidas la diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y accidentes cerebrovasculares así como varios tipos de cáncer.
Esas enfermedades constituyen la principal causa de muerte en la Región de las Américas.
Asimismo, los niños, niñas y adolescentes que viven con sobrepeso presentan un mayor riesgo de padecer sobrepeso u obesidad en la edad adulta.
Un índice rápido que se utiliza comúnmente para diagnosticar y clasificar el sobrepeso y la obesidad en adultos es el índice de masa corporal (IMC).
Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilogramos por el cuadrado de la altura en metros. Un IMC igual o superior a 30 se considera obesidad y un IMC igual o superior a 25 se considera sobrepeso.
El IMC proporciona la medida de sobrepeso y obesidad a nivel poblacional más útil, ya que es el mismo para ambos sexos y para adultos de todas las edades. Sin embargo, debe considerarse como una guía aproximada porque puede no corresponder al mismo grado de grasa en diferentes individuos ya que este índice es un marcador indirecto de la grasa corporal.
En el caso de los niños y las niñas, es necesario tener en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad.
Para niños y niñas menores de 5 años, el sobrepeso es el peso para la talla superior a 2 desviaciones estándar por encima de la mediana de los estándares de crecimiento infantil de la OMS; y la obesidad es un peso para la talla superior a 3 desviaciones estándar por encima de la mediana de los estándares de crecimiento infantil de la OMS.
Para niños de entre 5 y 19 años el sobrepeso es el IMC para la edad superior a 1 desviación estándar por encima de la mediana de referencia de crecimiento de la OMS; y la obesidad está más de 2 desviaciones estándar por encima de la mediana de referencia de crecimiento de la OMS.
De 1990 a 2022 la prevalencia de sobrepeso y la obesidad en adultos a nivel mundial aumentó en un 52%, de 44.4% a 65.5% y en el caso de niñas, niños y adolescentes, la prevalencia aumentó de 18.6% a 37.6%
La Región de las Américas tiene la prevalencia más alta de todas las Regiones de la Organización Mundial de la Salud.
En 2022, la prevalencia de sobrepeso y obesidad en adultos fue de 67,5% (67,3% de los hombres y 67,6% de las mujeres). Si nos fijamos únicamente en la obesidad, se estima que afecta al 33,8 % de la población adulta (31% de los hombres y 36,5 % de las mujeres).
La epidemia no es ajena a los niños, niñas y adolescentes. A nivel regional, en el grupo de edad de 5 a 19 años, el 37,6% de los niños, niñas y adolescentes están afectados por sobrepeso u obesidad, y según las últimas estimaciones de UNICEF, la OMS y el Banco Mundial, el 8% de los niños menores de cinco años.
De no implementar intervenciones efectivas y políticas para frenar este incremento de sobrepeso y obesidad, la prevalencia en adultos podría llegar en 2030 a 73.2% para ambos sexos, 73.8% para mujeres y 71.1% para hombres. Y 42,3 % para niños, niñas y adolescentes.






Comentarios