Indicadores que no sirven; ONU quiere cambiar cómo el mundo mide el progreso
- Información 25
- hace 1 hora
- 3 Min. de lectura

Por décadas, el Producto Interno Bruto (PIB) ha sido el indicador más utilizado para medir el progreso de las sociedades. Pero mientras las cifras del crecimiento económico siguen aumentando, también crecen la desigualdad, la desconfianza en las instituciones y la sensación de que el sistema económico y político no responde a las necesidades de la población.
Al mismo tiempo, el planeta enfrenta crisis ambientales cada vez más profundas.
Según un informe respaldado por Naciones Unidas, esta paradoja refleja una desconexión cada vez más evidente entre lo que mide el PIB y lo que realmente valoran las personas.
El PIB mide el valor de todo lo que un país produce y vende. Es una herramienta para calcular la actividad económica, pero no fue diseñada para medir bienestar, sostenibilidad o calidad de vida. El problema, advierten los expertos, es que el PIB ha terminado convirtiéndose en “el número con el que el mundo se juzga a sí mismo”, pero deja fuera aspectos fundamentales de la vida cotidiana.
No contabiliza el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, no refleja cuánto se concentra la riqueza, ni captura el costo de la contaminación, la pérdida de biodiversidad o el deterioro de la salud mental y la cohesión social. “Lo que medimos influye en lo que valoramos”, señala el informe.
Ante esta realidad, el Secretario General de la ONU, António Guterres, creó en 2025 un Grupo Independiente de Expertos de Alto Nivel para desarrollar propuestas que permitan complementar el PIB con indicadores más amplios y útiles para orientar las políticas públicas.
Guterres presentó ya su informe, y calificó el documento como “un paso histórico para corregir un punto ciego de larga data en la medición del progreso: la dependencia excesiva del PIB”. Sostuvo además que el indicador “se está utilizando de maneras que sus arquitectos nunca imaginaron”.
“El PIB pasa por alto las actividades humanas que sostienen la vida y contribuyen al bienestar, al tiempo que no refleja plenamente aquellas que afectan a las personas y acaban con nuestro planeta”, señala el portugués..
Tras un año de consultas, el grupo presentó el informe "Contar lo que cuenta": una brújula del progreso para las personas y el planeta, que no propone abandonar el PIB, sino complementarlo.
El grupo sugiere como alternativa, un nuevo “tablero de progreso” compuesto por 31 indicadores organizados en 4 grandes pilares: bienestar actual, equidad e inclusión, sostenibilidad y resiliencia, y principios fundamentales como la paz, los derechos humanos y el respeto por el planeta.
Entre los indicadores incluidos aparecen medidas económicas tradicionales, pero también otras dimensiones que normalmente quedan fuera de las estadísticas económicas.
El tablero incorpora entre otros aspectos la esperanza de vida saludable; satisfacción con la vida; sensación de seguridad al caminar de noche; niveles de soledad; calidad del aire y acceso al agua potable; tiempo dedicado al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado; desigualdad de ingresos y riqueza; violencia contra las mujeres; emisiones de gases de efecto invernadero; y pérdida de biodiversidad.
El informe también propone medir dimensiones más difíciles de cuantificar, como la confianza social, la calidad de las instituciones públicas y la resiliencia de las sociedades frente a crisis futuras.
Según los expertos, el objetivo es evitar una situación de “crecimiento sin progreso”, donde las economías se expanden mientras empeoran las tensiones sociales, políticas y ambientales.
El auge de la inteligencia artificial es uno de los ejemplos utilizados en el informe para demostrar las limitaciones del PIB como única referencia. La IA podría impulsar la productividad mundial, reconocen los expertos, pero también provocar desempleo masivo, concentrar poder económico y facilitar el desarrollo de armas cada vez más sofisticadas.
“Juzgar el valor de la inteligencia artificial únicamente por su contribución al PIB sería miope”, advierte el documento.
El grupo recomienda que los países comiencen a adoptar paneles nacionales de progreso adaptados a sus propias prioridades y vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que Naciones Unidas publique un informe anual global sobre progreso “más allá del PIB”, para complementar las métricas económicas tradicionales.
Para Guterres, el desafío no consiste en eliminar el PIB, sino en dejar de usarlo como única brújula. “El crecimiento a cualquier costo nos deja a todos más pobres, no más ricos”, afirmó el Secretario General.
“Contemos lo que realmente importa”, concluyó.


