top of page

Encuentran otro efecto del alcohol frente a esta enfermedad

  • Información 25
  • hace 12 minutos
  • 2 min de lectura

Por muchos años, los trabajos de investigación sobre los efectos del consumo de alcohol en el organismo han mostrado que beber de forma habitual aumenta el riesgo de desarrollar alzhéimer. Pero como suele suceder, aparecen estudios que aportan nueva información en torno a temas de salud como este.

 

En un comunicado, la Universidad de Texas A&M asegura que esta relación es  más compleja de lo que se pensaba, y que el alcohol puede producir efectos opuestos en el cerebro dependiendo del tipo de patología subyacente asociada a la enfermedad.

 

El estudio será publicado en un nuevo volumen de la revista Neuropharmacology, y se enfoca en cómo el alcohol afecta circuitos cerebrales vitales para la flexibilidad conductual, la capacidad que permite cambiar de estrategia cuando las circunstancias lo exigen. Esta habilidad suele deteriorarse tanto en personas con adicción como en pacientes con alzhéimer, lo que llevó a los autores a investigar si existía un vínculo mayor entre ambos fenómenos.

 

Los científicos emplearon 2 modelos animales diferentes: uno que reproduce la patología asociada a la proteína amiloide-beta, que es la responsable de las placas características de la enfermedad, y otro que imita la patología relacionada con la proteína tau, que forma ovillos dentro de las neuronas.

 

Ambos procesos son distintivos del alzhéimer, pero actúan de manera muy distinta a nivel celular. En el modelo amiloide, el alcohol redujo la comunicación neuronal, mientras que en los modelos de patología tau, la aumentó.

 

El investigador Yufei Huang, uno de los responsables del estudio, dijo que. "esperábamos que el alcohol empeorara ambas condiciones de manera similar, pero no fue lo que observamos". 

 

Explicó que "para nosotros, esto resalta un principio importante en biología: combinar 2 factores de riesgo no siempre produce un simple efecto aditivo".

 

Se precisa que este hallazgo es muy relevante, porque demuestra que el alzhéimer no es una afección uniforme, por lo que el alcohol puede no ser igual de dañino para todos.

 

El estudio también encontró que el alcohol afecta a la microglía, células de defensa del cerebro, especialmente en el modelo amiloide. Eso sugiere que no solo altera las conexiones neuronales, sino que también desarma el sistema inmunológico cerebral.

 

Ahora, el equipo espera poder cruzar estos datos con biomarcadores como amiloide, tau e inflamación en personas vivas, buscando comprobar si el alcohol afecta de manera diferente o con mayor intensidad, a quienes ya se encuentran en las primeras etapas de la enfermedad.

logotipo.png
vacaciones y lluvias.png
bottom of page