Contundente mensaje de León XIV en Canarias sobre la migración
- Información 25
- hace 7 horas
- 2 min de lectura

El sitio era ideal para referirse a la vida dura y difícil de un migrante.
El papa León XIV se dirigió este jueves hacia las Canarias españolas, sitio del país ibérico en donde diariamente se percibe y se vive el viacrucis de quienes buscan en otro país que no es el suyo, una vida mejor.
Las islas atlánticas es el lugar al que arriban miles de inmigrantes que arriesgan su vida em el mar para buscar un dueño en Europa
Fue en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, llamado hace unos años "el puerto de la vergüenza", donde más de 2'mil personas migrantes estuvieron hacinados varios días.
En ese sitio, el Papa recordó que “la dignidad humana no pierde valor al cruzar una frontera” y denunció que la acogida del migrante no puede ser algo delegado a algunos voluntarios: “no podemos ‘pasar de largo’ ante las pateras”, advirtió.
El fuerte mensaje del pontífice se desarrolló ante quienes acogen a los migrantes, los que, según el obispo de Roma, han sabido “reconocer a Cristo en quienes desembarcan marcados por el miedo, el hambre y la violencia, después del desierto, de la noche y del mar”.
León XIV señaló que “la Iglesia no puede desentenderse de estas aguas ni de ningún lugar donde el hambre, la sed, la violencia, el miedo o el exilio sigan hiriendo la dignidad humana” precisando que, en la actualidad, el peligro para los migrantes no es solo el océano, sino quienes se aprovechan de su vulnerabilidad:
"Cada barca que llega no trae sólo migrantes; trae consigo una pregunta: ¿qué mundo hemos construido, si tantos hermanos tienen que arriesgar la muerte para buscar vida?", cuestionó.
Expuso que "también hoy existen monstruos que acechan estos mares: mafias que trafican con la desesperación, tratantes que esclavizan mujeres y niños y la indiferencia de muchos que permiten que los pobres sean tragados por la explotación o por el olvido”.
El Papa llamó a una respuesta global y coordinada, incluida la Iglesia, para proteger a los migrantes y no acostumbrarse a su sufrimiento y muerte.
“Este drama debe convertirse en examen de conciencia: para las naciones de origen, que deben crear condiciones de paz, justicia y desarrollo; para las naciones de tránsito, llamadas a proteger y no a dejar a los débiles en manos de redes criminales; y para Europa, que no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas”.
De igual manera, León XIV se dirigió a los migrantes, diciéndoles que “no son números ni expedientes, ustedes son personas con una familia y una casa dejada atrás”. Inmediatamente después les ha dado un consejo fraterno.
“No entreguen su existencia a quienes comercian con ella. No les crean a quienes prometen paraísos fáciles a cambio de su cuerpo, de dinero, de silencio o de su libertad. Esas falsas promesas son “cantos de sirenas”, son industrias de muerte”.
“No podemos acostumbrarnos a contar muertos” - ha dicho el Papa - ni tampoco pensar que “la dignidad humana pierde valor al cruzar una frontera”.
Duro mensaje del líder de la iglesia católica en la última fase de su visita pastoral a España, marcada por mensajes claros y contundentes.






Comentarios