Condena China sanción de Estados Unidos a 43 empresas por presunto trabajo forzoso
- Laura Meléndez
- hace 1 día
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Las autoridades de China acusaron a Estados Unidos de "apartarse gravemente" del consenso conseguido por sus gobiernos para mantener estables las relaciones económicas y comerciales, tras la decisión norteamericana de ampliar las sanciones a 43 empresas chinas por su presunta vinculación con trabajo forzoso en Xinjiang.
El Ministerio de Comercio chino dijo en un comunicado que la decisión de Washington fue anunciada un día después de la videoconferencia mantenida entre el vice primer ministro He Lifeng, principal negociador comercial de Pekín, con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el representante de Comercio, Jamieson Greer,.
Según la dependencia asiática, mantuvieron un intercambio calificado por los chinos de "franco, profundo y constructivo" sobre la estabilidad de las relaciones económicas y comerciales bilaterales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos anunció el viernes la incorporación de 43 empresas chinas a la lista de entidades sancionadas bajo la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur, con lo cual se impedirá la entrada a Estados Unidos de los productos fabricados por esas compañías por la presunción de que están vinculadas al trabajo forzoso en la región de Xinjiang.
La ampliación entrará en vigor el 3 de agosto, y la lista pasará a incluir 187 entidades, un incremento del 30 % y la mayor expansión desde la creación del mecanismo de sanciones.
De acuerdo con el DHS, las empresas incorporadas operan en los sectores del aluminio, confección, ecobre, algodón y procesamiento de tomates, y habrían obtenido materiales de Xinjiang o participado en programas de traslado y contratación de uigures, kazajos, kirguises y otros grupos perseguidos.
El Gobierno del convicto Trump impedirá que productos de estas compañías ingresen al mercado estadounidense para evitar que los trabajadores del país compitan con bienes elaborados mediante "mano de obra esclava", dijo el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
La decisión es parte de la estrategia comercial de la Administración Trump para mantener vigentes sus aranceles globales con un nuevo mecanismo legal basado en el trabajo forzado.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos impuso hace unos días aranceles del 10 % a productos de 14 economías y del 12,5 % a mercancías de otras 46, por considerar que esos países no hacen lo suficiente para impedir que bienes elaborados con trabajo forzoso entren en sus mercados.
No les preocupa tanto el trabajo forzado como la competencia comercial. Es lo único que le interesa a Estados Unidos, aunque el pretexto es que estas prácticas perjudican los derechos humanos y la competitividad de trabajadores y fabricantes estadounidenses.






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