Compara OMS con el tabaco como agente cancerígeno
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- hace 3 días
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El Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer, dependiente de la OMS, decidió incluir las carnes procesadas en el grupo 1 de carcinógenos al lado del humo del tabaco o la radiación solar.
La clasificación de la Organización Mundial de la Salud sobre las carnes procesadas como el jamón, ha generado confusión al incluirlas en el mismo grupo que el tabaco como agente cancerígeno, y los expertos indican que esta categoría no quiere decir que consumir jamón sea tan peligroso como fumar.
Sin embargo, hay pruebas científicas de su relación con el cáncer, sobre todo el colorrectal. La pertenencia a este grupo indica que hay pruebas de que estos productos pueden causar cáncer, pero la clasificación no compara el nivel de riesgo entre sustancias, sino la solidez de las investigaciones.
Pruebas disponibles relacionan el consumo habitual de embutidos, jamón y tocino con mayor riesgo de cáncer colorrectal, el cual crece cuando la dieta es pobre en fibra y rica en grasas saturadas.
Algunos estudios estiman que las personas que consumen carnes procesadas a diario tienen, de media, un incremento del riesgo del 15-20 % frente a las que casi no las consumen, sobre todo si se combina con obesidad y sedentarismo.
Entre los causantes se encuentra la acción de nitratos y nitritos utilizados como conservantes, que en el aparato digestivo pueden transformarse en sustancias capaces de dañar el ADN de las células intestinales. Más aún, cocinar estas carnes a temperaturas muy altas, como al freír o asar, favorece la formación de compuestos químicos que también dañan el tejido del colon y el recto, lo que a largo plazo puede contribuir al desarrollo de tumores.
Se recomienda limitar el consumo de carnes procesadas más que eliminarlas por completo, y priorizar fuentes de proteína como pescado, pollo, legumbres y frutos secos, así como aumentar la ingesta de frutas, verduras y cereales integrales aporta fibra, que ayuda a proteger el intestino. Asimismo, mantener un peso saludable, ejercicio y bajar consumo de alcohol son medidas clave para reducir el riesgo de cáncer colorrectal y otras enfermedades crónicas asociadas al estilo de vida.









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