Advierte CNDH importancia de aclarar papel de infiltrados en manifestaciones por agua limpia en Guadalajara

La Comisión Nacional de Derechos humanos Humanos (CNDH) reporta durante el quinto y último día de diligencia en Guadalajara, su personal mantuvo la coordinación con el Mecanismo Nacional de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, así como con la oficina de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) en Jalisco, a fin de dar seguimiento a la manifestación convocada para el domingo 18, y monitorear su desarrollo.
La movilización inició aproximadamente a las 11:00 horas; sin embargo, se tuvo que detener ante la presencia de un grupo numeroso de personas que las y los propios manifestantes identificaron como presuntos infiltrados que, de acuerdo con los reportes recabados, lanzaron petardos contra las y los manifestantes, después de que fueron señalados por estos.
Posteriormente, un contingente de más de mil personas continuó su recorrido hacia el Palacio del Gobierno de Jalisco, donde se manifestaron de manera pacífica.
Durante la movilización, se observó la presencia de pequeños grupos de policías federales y municipales, así como de elementos antimotines, distribuidos en las cuadras perimetrales.
Según la CNDH estos últimos portaban un equipo de armamento considerable, no contaban con identificación visible y muchos ni siquiera portaban el distintivo de la corporación a la que pertenecían.
Se tuvo conocimiento de que una pareja de personas señaladas por los manifestantes como presuntos infiltrados fue entregada por estos a elementos policiales. Esta actuación fue acompañada por personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, que realizó la grabación y documentación del procedimiento, en contraste con la actuación de dicho organismo durante los hechos del día 11 en Casa Jalisco.
Precisa que, en relación con los disturbios registrados durante la jornada, y las 5 detenciones posteriores, al cierre de la diligencia no se tenía conocimiento de denuncias presentadas ni por familiares ni por organizaciones, tampoco que se calificaran las detenciones como injustas.
Este escenario será objeto de una investigación, toda vez que los “infiltrados” siempre han sido parte de los escenarios de represión en el pasado, y si bien elementos infiltrados también hicieron presencia en los hechos del 11 de octubre, según declaraciones oficiales fueron “ajenos” a los operativos, a pesar de que se ha acreditado que estaban coordinados con autoridades policiales.
En su comunicado, la Comisión menciona que, a pesar de que también constan declaraciones oficiales en el sentido de que tanto el Gobierno del Estado como la CEDHJ están haciendo sus investigaciones en conjunto y que colaboran con esta Comisión Nacional, durante los 5 días de diligencia la CEDHJ no respondió la solicitud de reunión formulada por la CNDH, ni remitió el expediente que tendría que haber entregado, de conformidad con lo dispuesto en la Constitución,en laLey de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, así como en su Reglamento Interno.
Se trata de información que es relevante para la investigación, toda vez que podría contener elementos para el esclarecimiento de los hechos y la determinación de las responsabilidades correspondientes, dado que personal de la CEDHJ estuvo presente durante las detenciones y también en las retenciones en Casa Jalisco.
Además, porque permitiría conocer las evidencias recabadas por ese organismo, su intervención frente a los posibles actos de tortura denunciados, así como en la identificación del personal que habría participado en esos actos y en general en el operativo.
Concluye el texto indicando que la falta de respuesta y de remisión del expediente no ha sido obstáculo para que la CNDH avance en su trabajo; pero es un elemento que deberá ser tomado en cuenta en el análisis de los hechos y en las conclusiones a las que se llegue.






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