30 de junio
- Laura Meléndez
- hace 15 minutos
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Muchas felicidades en este último día del mes de junio para los cumpleañeros, así como para Marcial, Apiniano, Austricliniano, y Ostiano.
José Emilio Pacheco, fue un escritor mexicano nacido el 30 de junio de 1939, un destacado intelectual que publicó cuento, novela, poesía, ensayo, artículo, crónica y traducción, considerado miembro de la llamada generación de los 50, en la que también se incluye a Juan Vicente Melo, Inés Arredondo, Juan García Ponce, Huberto Batis, Sergio Pitol, José de la Colina, Salvador Elizondo, Carlos Monsiváis, entre otros.
Estudió la preparatoria en el Centro Universitario de México y acudió a los cursos de José Enrique Moreno de Tagle, quien le enseñó a leer, entre otros autores, a Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes. En esta época, además, entabló amistad con Juan José Arreola y se interesó por el teatro, prueba de ello son las piezas en un acto La reina (1958) y El pasado lo guardan las arañas (1960).

Pacheco emprendió la carrera de derecho, que abandonó a los 19 años, y estudió filosofía en la UNAM. Pero siempre comentó que obtuvo su verdadera preparación fuera de las aulas gracias a que alternaba diversas lecturas con los paseos por la Ciudad de México con sus amigos entrañables: Carlos Monsiváis y Sergio Pitol.
El poeta, ensayista, traductor, novelista, cuentista, cronista y crítico literario, se dio a conocer en el mundo de las letras a los 20 años con La sangre de Medusas (1958) un cuento de 20 páginas que le publicó Juan José Arreola en su colección Cuadernos del Unicornio. A partir de ahí, su vocación literaria sería un entramado de obras narrativas, líricas, cuentos, traducciones, antologías e incesantes colaboraciones periodísticas.
En 1963 publicó su primer libro de poemas Los elementos de la noche y ese mismo año su texto de cuentos El viento distante. El reposo del fuego (1966), es su segundo libro de poesía, un texto en donde el autor se revela como un poeta maduro, ágil y rebelde que conoce el mundo y toma parte activa en él.
En esta etapa José Emilio se dio a leer sus textos a autores consagrados como Octavio Paz, Rosario Castellanos, Emilio Carballido, Carlos Fuentes, Juan García Ponce, Luisa Josefina Hernández o Juan Rulfo, quienes lo miraron con simpatía y destacaron en más de una ocasión su indudable madurez.
Después escribió Morirás lejos (1967), novela que en palabras de Carlos Fuentes es una obra que aborda un tema que hubiese parecido vedado a un novelista latinoamericano: la suma de instancias históricas, la destrucción de Jerusalén por las regiones romanas de Tito y el holocausto de los judíos en los campos nazis.

A esta obra siguió No me preguntes cómo pasa el tiempo (1970), El principio del placer (1972), Irás y no volverás (1973), Islas a la deriva (1976), Desde entonces (1979), Tarde o temprano (1980) y Las batallas en el desierto (1981).
Pacheco también escribió Miro la tierra (poemas de 1983 a 1986), Los trabajos del mar y Fin de siglo y otros poemas (1984), Zona de desastre (1986), Ciudad de la memoria (poemas de 1986 a 1989),Tarde de agosto (1992), El silencio de la luna (1996), La arena errante (1999), Siglo pasado (2000), Como la lluvia y La edad de las tinieblas (2009).
También colaboró en la revista Estaciones y la antología de poesía mexicana Poesía en movimiento (1915-1966), prologada por Octavio Paz y realizó la compilación La Poesía mexicana del siglo XIX. Realizó colaboraciones periodísticas en Novedades, Revista Mexicana de Literatura, Diálogos, El Heraldo de México, Plural, Vuelta, Letras Libres, La Cultura en México, Siempre!, espacios en donde dio a conocer aspectos desconocidos de la vida cultural mexicana de los siglos XIX y XX, a autores olvidados y estableció puentes entre diversas literaturas.
Fue editor del programa Entre libros de Radio UNAM; director de la Biblioteca del Estudiante Universitario; redactor del noticiero cultural Cine-Verdad; secretario de redacción de México en la Cultura del periódico Novedades y colaborador de la Revista de la Universidad de México e investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia, entre otras actividades.
Más aún, obtuvo el Ariel compartido con Arturo Ripstein a la mejor historia original y adaptación cinematográfica con El castillo de la pureza (1973) y por el guión de la cinta El santo oficio (1975).
Asimismo Pacheco recibió el Premio Nacional de Periodismo en el área de Divulgación cultural (1980), el Premio a la mejor traducción de la Sociedad de Críticos Teatrales por Un tranvía llamado deseo de Tennessee Williams (1984), el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de Lingüística y Literatura (1992), el Premio Fernando Benítez en periodismo cultural (1995), el Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo (2003), el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2004), y La Academia Mexicana de la Lengua lo nombró Académico Honorario (2006).
Le fue otorgada la Medalla de Bellas Artes (2009) y ese mismo año recibió el Premio Reina de Sofía de Poesía Iberoamericana y la Medalla 1808 otorgada por el Gobierno del Distrito Federal, además de recibir el Premio Miguel de Cervantes por enriquecer el legado literario en lengua española. En 2011 El Colegio de México le otorgó el Premio Alfonso Reyes creado por esa institución.
José Emilio Pacheco falleció el 26 de enero del 2014.
Todo un legado…






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