15 de junio
- Laura Meléndez
- 15 jun
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Vito, Modesto, Crescencia, Leónidas, Libias y Eutropia, son los mencionados en el santoral de este día… Felicidades para todos.
Este 15 de junio se lleva a cabo el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.
El maltrato de las personas mayores es un problema social que existe en los países en desarrollo y desarrollados, y por lo general no se notifica suficientemente en todo el mundo. Tan solo en unos pocos países desarrollados hay tasas de prevalencia o estimaciones, que se sitúan entre un 1% y un 10%. Aunque se desconoce la magnitud del maltrato de los ancianos, su importancia social y moral es indiscutible. Por este motivo, este problema requiere una respuesta mundial multifacética que se centre en la protección de los derechos de las personas de edad.
Las formas de definir, detectar y resolver el maltrato de las personas mayores tienen que enmarcarse en el contexto cultural y considerarse junto con los factores de riesgo que tienen una especificidad cultural. Por ejemplo, en algunas sociedades tradicionales se obliga a las viudas de edad a casarse de nuevo, mientras que en otras las mujeres mayores que viven solas son acusadas de practicar la brujería. Desde una perspectiva sanitaria y social, si sectores de atención primaria de salud y servicios sociales no están bien preparados para detectar y resolver el problema, el maltrato de los ancianos seguirá estando semioculto.
El "maltrato de los ancianos" se puede definir como “un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza”. Puede adoptar diversas formas, como maltrato físico, psíquico, emocional o sexual, y abuso de confianza en cuestiones económicas. También puede ser resultado de la negligencia, sea esta intencional o no.
En muchas partes del mundo el maltrato de los ancianos pasa casi inadvertido. Hasta hace poco, este problema social se ocultaba y se consideraba como un asunto esencialmente privado. Incluso hoy en día, el maltrato de los ancianos sigue siendo un tema tabú, por lo común subestimado y desatendido por sociedades de todo el mundo. Sin embargo, cada día hay más indicios de que el maltrato de los ancianos es un grave problema de salud pública y social.
Un trabajo realizado en 2017 basado en 52 estudios en 28 países de diversas regiones, incluidos 12 de ingresos bajos y medianos, estimó que durante 2016, el 15,7% de las personas de 60 años o más fueron sometidas a alguna forma de abuso. Probablemente la cifra esté subestimada, puesto que solo se notifica uno de cada 24 casos de maltrato a personas mayores, en parte porque los afectados suelen tener miedo de informar a sus familiares y amigos o a las autoridades.
El estudio ha aportado cifras estimadas de los tipos más frecuentes de abuso:
Maltrato psicológico: 11.6%
Abuso económico: 6.8%
Desatención: 4.2%
Maltrato físico: 2.6%
Abuso sexual: 0.9%
En todo el mundo, se prevé que el número de casos de maltrato de personas mayores aumente habida cuenta del rápido envejecimiento de la población en muchos países y la posibilidad de que sus necesidades no puedan atenderse plenamente por falta de recursos. Se calcula que para el año 2050, la población mundial de mayores de 60 años se habrá multiplicado de 900 millones en 2015 a unos 2 mil millones, con la mayoría de ancianos viviendo en países de bajos y medianos ingresos. Si la proporción de víctimas de abuso de ancianos permanece constante, el número de víctimas aumentará rápidamente debido al envejecimiento de la población, que llegará a 320 millones de víctimas para 2050.
Investigaciones recientes resaltan que la explotación financiera y el abuso de los ancianos es un problema frecuente y grave. Entre un 5 y 10 por ciento de las personas mayores en todo el mundo pueden experimentar algún tipo de fraude financiero. Sin embargo, a menudo estas situaciones no se denuncian, debido, en parte, a la vergüenza que sienten las víctimas o su incapacidad para dar a conocer formalmente estos hechos, por ejemplo, debido al deterioro de sus facultades cognitivas.
A medida que la población envejece, hay más personas con discapacidades que envejecen, y son muchas también las personas mayores que desarrollan discapacidades en una etapa posterior de su vida. Esta realidad exige una coordinación más estrecha entre las políticas relacionadas con el envejecimiento y la discapacidad, especialmente en ámbitos como protección, cuidados y servicios de apoyo en la comunidad, fundamentales para hacer frente al maltrato hacia las personas mayores.
Frente a esta situación, no basta con sensibilizar. Es necesario fortalecer los sistemas de prevención y respuesta para actuar de manera eficaz ante los casos de maltrato, garantizando siempre la dignidad, la autonomía y los derechos de las personas mayores.
Algunos datos ejemplifican mejor la situación y perspectiva de la vejez en el mundo.
El 49,2 % de las mujeres y 63,2% de los hombres por encima de la edad de jubilación reciben pensiones contributivas. La cobertura financiada con impuestos es de apenas el 34,2% en mujeres y el 26,9% en hombres.
La esperanza de vida mundial era de 73,5 años en 2025, y se prevé que alcance los 77 años en 2050.
Para finales de la década de 2050, se estima que más del 50% de las muertes en todo el mundo se producirán a partir de los 80 años, frente al 17 % registrado en 1995.
La mortalidad relacionada con las altas temperaturas entre las personas mayores de 65 años aumentó un 106 % entre 2014 y 2023 en comparación con el periodo 1990-1999.
Los hogares con personas mayores como cabeza de familia perdieron alrededor de un 3 % de sus ingresos anuales a causa de las inundaciones y un 6 % a causa del estrés climático. Las mujeres mayores que se dedican a la agricultura de subsistencia se ven especialmente afectadas.






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