Tras colgar los guantes, Manny Pacquiao registra candidatura a presidencia de Filipinas


La leyenda viva del boxeo filipino, el multicampeón mundial Manny Pacquiao, ratificó lo anunciado hace unas horas tras retirarse definitivamente del pugilismo, y presentó su documento de candidatura a la presidencia de Filipinas, apenas se abrieron las inscripciones para ello.


El todavía senador filipino de 42 años, acudió a la sede electoral de Bahía Manila, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad montado en torno al centro de convenciones habilitado para quienes quieran registrarse y competir por la primera magistratura que hoy ostenta Rodrigo Duterte.


El periodo de registro termina el 8 de octubre, y el operativo de seguridad busca también evitar concentraciones importantes de personas y evitar focos de contagio por coronavirus.


Se estima que unos 3 mil policías, custodian las inmediaciones del centro de convenciones, y también se prohibió tanto la actividad pesquera como los sobrevuelos en el lugar. Los aspirantes pueden ir acompañados de 3 personas, y todos deben pasar pruebas de detección del coronavirus antes del registro.


Centenares de seguidores de Pacquiao, todos portando cubrebocas, lo esperaron en las cercanías del sitio de registro para manifestarle su respaldo para una contienda política en la que el exdirector de la policía nacional, Panfilo Lacson, y el alcalde de Manila, Isko Moreno, también podrían presentarse a los comicios


El expugilista y el presidente Duterte eran aliados hasta este 2021, luego de que tuvieron un enfrentamiento verbal y sus seguidores se enfrentaron por el control del partido gobernante


Pacquiao declaró tras registrar su candidatura que “quienes se aprovechen de la nación, robando a los filipinos, sus días felices de aprovecharse del gobierno ya están contados porque si el Señor me coloca ahí, le prometo no solo al pueblo filipino sino también a Dios, que todos irán a prisión".


Duterte buscará la vicepresidencia en una fórmula en la que no se sabe quien sería el aspirante a la presidencia, ya que en Filipinas no hay reelección