¿Tienes más de 50?: Atención con lo que comes


Para nadie es un secreto que conforme nos hacemos tan adultos como por ejemplo llegar a los 50 años de edad, es importante atender con ojo de lupa lo que comemos.


El organismo va cambiando al paso de los años y es prudente controlar el peso y cuidar el sistema cardiovascular, mediante una buena dieta.


El metabolismo se ralentiza y provoca que subamos de peso hace que aumentes de peso, pierdas masa muscular y ósea, aumenten los riesgos caídas y fracturas, además de que cambia el funcionamiento del sistema inmune, lo que no expone más a infecciones.


Estos cambios nos vuelven más indefenso frente a la aterosclerosis, enfermedades del corazón, diabetes, cáncer, alzhéimer y párkinson, de acuerdo con Oksana Drapkina, terapeuta principal del Ministerio de Sanidad de Rusia y jefa del Centro Médico Nacional de Investigaciones de Terapia y Medicina Preventiva.


Detalla que después de cumplir los 50, cambian el organismo y los hábitos generales. Se hace menos deporte y hay quienes optan por una vida más sedentaria. Sin embargo, una dieta saludable ayudará a prevenir o aplazar enfermedades crónicas, así como aumentar la esperanza de vida


La experta recomienda una dieta variada con nutrientes y cantidad equilibrada de calorías.


Cómo el metabolismo se ralentizar con la edad, se debe disminuir el consumo calórico. En caso de tener un trabajo sedentario y llevar una vida poco activa, se deben consumir 1.600 calorías por día, nivel que habría que subir hasta 2 mil, si te mueves más o haces deportes de intensidad.


Ente los consejos a seguir están no llevar dietas estrictas porque no todas ayudan a adelgazar sin dañar la salud. Las dietas más peligrosas son las que se basan en un solo alimento, como los huevos, las patatas, la col, las fresas, o en alimentos crudos o infantiles.


La especialista aconseja bajar el consumo de sodio porque ocasiona retención de líquidos y aumenta la presión arterial. Chorizo, jamón, tocino, patatas fritas, palomitas, conservas, salsas con sal y queso, así como pescado salado o ahumado tienen mucho sodio.


Otro punto a seguir es bajar el consumo de azúcar, retirando de la dieta bebidas azucaradas con gas, zumos ya exprimidos y pastelería. Barritas de cereales y salsas también pueden tener glucosa. Evita incluso los edulcorantes.


Hay más: Elimina las grasas saturadas porque su abuso puede elevar el riesgo de ateroesclerosis. Están en carne alta en grasa, alimentos prefabricados, comida rápida, margarina, dulces y platos asados.


Siga anotando: debe limitar el consumo de alcohol y café, ya que aumentan con la edad sus efectos negativos sobre el organismo. Además, las bebidas alcohólicas contienen calorías y azúcar, afectando la calidad de sueño. La norma diaria de cafeína no debe sobrepasar los 3 o 4 tazas diarias.


No te angusties si tienes más de 50 años: también hay alimentos que ayudan a llevar mejor la edad.


Puedes entrarle a una dieta mediterránea, ya que quienes la consumen tienen menos kilos encima, menos enfermedades cardíacas y viven más tiempo. Esto implica comer trigo integral, verduras, legumbres, fruta, nueces, semillas y especias, y aceite de oliva. También pescado con moderación, mariscos, lácteos y carne de ave, dejando solo para disfrutar ocasionalmente la carne roja y los dulces.


Otros alimentos recomendables para los de 50 y más son brócoli, coliflor, tomates, pepinos, cebollas, nabos, zanahorias, calabacín, manzanas, peras, cítricos, fresa, uvas, dátiles, higos, nueces y semillas: nueces de nogal, almendras, semillas de calabaza y semillas de girasol


También anote en su lista frijoles, guisantes, garbanzos, lentejas, avena integral, centeno, cebada, trigo sarraceno, arroz integral, pan integral,

atún, salmón, trucha, caballa, ostras, camarones, mejillones, pollo, pavo, pato,

huevos: de pollo y codorniz, queso quark bajo en grasa y yogur, albahaca, menta, romero, ajo, cúrcuma, pimienta, canela, aceite de oliva virgen extra, aceitunas y aguacate.


Además, se recomienda beber hasta 8 vasos de agua sin gas al día para digerir los nutrientes y mantener la salud de tus células.


No basta una dieta equilibrada si no se llevas una vida activa, y el ejercicio mejora el funcionamiento del corazón, vasos y órganos, incluso el cerebro.