¿Te has preguntado alguna vez por qué sentimos comezón?


No hay nada más común que sentir picazón en la piel docenas de veces al día cuando nos tocamos la cara, nos frotamos la nariz, nos rascamos la cabeza, nos acariciamos o tocamos alguna parte de nuestra piel para aliviar cierta irritación molesta. Pero aún no sabemos muy bien por qué sentimos picazón.


A veces, cuando oímos zumbar una mosca u otro insecto, la causa es obvia. Sin embargo, el prurito puede ser causado por una alergia, una infección o algún trastorno emocional; es el síntoma más notable en muchas enfermedades cutáneas, aunque ello no indica por fuerza que haya infección. Aun cuando existan dificultades para hallar una causa, las consecuencias son las mismas; algo provoca que pequeñas fibras llamadas “terminaciones nerviosas” en o cerca de la superficie de la piel se muevan.


El mensaje se transmite rápidamente por todo el sistema nervioso, y respondemos frotándonos o rascándonos para aliviar la irritación; muchas picazones molestas pueden evitarse con el aseo diario, aunque también es frecuente que el jabón reseque la epidermis y cause picazón, la cual es el motivo por el cual hasta el 53% de la población acude a consulta dermatológica, tomando en consideración que este síntoma es el dato clave de las diez dermatosis más frecuentes.


Científicamente hablando, sentimos comezón en la piel por la liberación de sustancias como histamina, calicreína, bradiquinina y serotonina, que a su vez favorecen la liberación de enzimas llamadas proteasas a nivel de las capas más superficiales de la piel. Conocida oficialmente como “purito”, es la sensación que va desde un ligero hormigueo o picazón, hasta ardor o sensación de quemadura que obliga al rascado. Asimismo, es considerada un “dolor atenuado” debido a que sigue las mismas vías de conducción que las fibras nerviosas para el dolor.


Existen diversos tipos de comezón en la piel, y dependiendo de sus características pueden clasificarse como enfermedad en la piel, como la escabiosis o sarna, piojos, hongos, urticaria, prurigos, dermatitis atópica, fotodermatosis y psicodermatosis o nerviosismo; como “enfermedad sistémica” durante el embarazo o mientras se sufre hepatitis, cirrosis, enfermedad renal, diabetes o tumores como leucemia y linfomas. También puede ser producto de ambos males o tener una causa desconocida, debido a que a veces no se puede determinar el origen


Es muy importante determinar el origen de esta sensación, por lo que se debe acudir a un dermatólogo, ya que puede ser originado por una piel seca, o hasta por anemia o por un linfoma; cuando se presente ese tipo de comezón en la piel, se debe evitar el uso excesivo de jabón, detergentes y el sol. Lo recomendable es lubricar en forma abundante y frecuente, mientras se acude al médico especialista.


Es importante considerar que en los casos de prurito crónico, se puede generar desequilibrio en la vida personal del que lo padece, altera el sueño, la atención a nivel escolar y laboral, impide las actividades recreativas y puede desencadenar trastornos psicopatológicos en la familia sino se controla a tiempo.

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