¿Te has preguntado alguna vez por qué reír en exceso produce hipo?


El hipo es una contracción espasmódica, involuntaria y repetitiva del diafragma y los músculos intercostales que provoca una inspiración súbita de aire; el diafragma es un músculo fundamental para la respiración de los mamíferos parecido a una hoja de papel que separa el pecho del abdomen: cuando se contrae, el tórax se expande y el aire entra en los pulmones a través de la tráquea, lo que produce la inspiración. En cambio, cuando se relaja, el tórax se contrae y el aire sale de los pulmones a través de la boca y la nariz, en un proceso llamado espiración.


El nervio frénico controla la contracción y relajación del diafragma. Si el primero envía impulsos anómalos, el diafragma se contrae de forma repentina provocando una inspiración súbita anormal y el cierre brusco de la glotis, produciendo el hipo. Algunas de las situaciones que pueden provocar el hipo son: comer demasiado rápido, distensión gástrica por aerofagia o consumo de bebidas carbónicas, abuso de alcohol y ansiedad.


La mayor parte de las veces, el hipo dura solo unos minutos, pero en ocasiones persiste durante días o semanas.


El hipo persistente, conocido en el mundo de la ciencia como “singultus”, es aquél que se presenta en forma de un ataque prolongado o ataques recurrentes durante un tiempo superior a 48 horas. Aunque se resuelve sin ningún tratamiento, en otras ocasiones es necesario administrarlo y realizar un estudio médico para averiguar su origen; puede incomodar enormemente a quien lo padece y provocar insomnio, pérdida de peso, deshicencia de suturas e incluso arritmias. En estos casos puede ser signo de enfermedad severa, por lo que estos pacientes deben ser objeto de una valoración médica que evalúe las posibles enfermedades que están originando el problema.


Los médicos afirman que la risa no produce el hipo y que la causa más probable es el festín que acompaña a la fiesta, es decir, que comer y beber en exceso pueden irritar el diafragma; la víctima pierde el control de éste, que se contrae de improviso y causa una rápida oclusión de las cuerdas vocales, lo que produce un sonido fuerte y notorio.


Muchos ataques de hipo no tienen una causa que se pueda identificar y, a menos que sean frecuentes o persistentes, carecen de importancia. En casos raros, el hipo puede durar años. Por ejemplo, se tiene registrado que el estadounidense Charles Osborne ostenta el título de la peor víctima del hipo, al comenzar esta etapa en 1922 a un ritmo de 40 veces por minuto y hacerlo ininterrumpidamente durante 69 años.


Es inevitable que a una persona con un ataque de hipo se le sugiera gran variedad curas. Aguantar la respiración tiene ciertas bases médicas, ya que el bióxido de carbono que exhalamos al respirar inhibe el hipo; al aguantar la respiración se produce bióxido de carbono en el organismo, en tanto que muchos otros remedios exitosos, como respirar dentro de una bolsa de papel, utilizan el mismo principio, pero nunca hay que usar una bolsa de plástico.

Recomendaciones efectivas consisten en tomar un vaso o botella con agua sin parar o asustar a la persona en el momento más oportuno