¿Te has preguntado alguna vez por qué el mar es salado?


Todos sabemos que el agua de los mares y océanos de la Tierra es salada; en la playa uno puede notarlo fácilmente y ni siquiera es necesario meterse en el agua para darse cuenta. El hecho de que las lagunas, los ríos y los lagos, sean en su gran mayoría de agua dulce, hace de esta una pregunta que a veces da lugar a confusiones, pero en realidad hasta las gotas de agua de lluvia tienen lo que los científicos llaman “sales”.


Pocas personas se deben preguntar qué es el agua de mar pero a decir verdad vale la pena hacerlo, pues es una de los elementos más sorprendentes, importantes e interesantes de nuestro planeta. La solución conocida como agua de mar es el ingrediente esencial que compone los mares y océanos de nuestro planeta; en ella, uno puede encontrar todo tipo de cosas absolutamente interesantes, desde materiales que se han disuelto de la superficie terrestre a los materiales y fluidos que durante millones de años han liberado los organismos que viven o no en ella.


Estos numerosos y diversos componentes tienen influencia sobre las diferentes formas de vida. Algunos de ellos son sus temperaturas, los gases disueltos como el oxígeno o el dióxido de carbono, sus nutrientes, su pH y la salinidad; todo ello condiciona, afecta y ayuda la forma en la que viven tanto las especies marinas como cualquiera de las demás.


La salinidad proviene de los diferentes minerales disueltos allí y en particular, de la disolución de elementos químicos naturales como sodio, cloro, azufre, calcio, magnesio y potasio, entre otros. El origen del carácter salino del agua de mar tiene raíces ancestrales porque durante millones de años las emisiones gaseosas, lluvias y corrientes de agua que llegaron a los océanos desde la tierra tienen que ver en la ionización salada del agua.


En la publicación de Herbert Swenson “¿Por qué es salado el océano?” del Servicio Geológico de los Estados Unidos, se analizan los diferentes aspectos de la salinidad del agua y se señala que se compone de sales minerales junto con materias biológicas producto de los desechos y la descomposición de la vida marina. Generalmente provienen de largos procesos graduales como la ruptura de rocas ígneas de la corteza terrestre al enfriarse, la erosión, el desgaste de las montañas, la acción disolvente de las lluvias y las corrientes que transportan agua cargada de minerales y otros compuestos hacia el mar.


Hay otras sales que provienen de la disolución de rocas y sedimentos que se encuentran debajo de la superficie terrestre y también del propio océano; los materiales sólidos y gaseosos que escapan de la corteza terrestre a través de los conductos y respiraderos volcánicos o los que se forman en la atmósfera, también agregan su granito de arena (o mejor dicho: de sal). Producto de todas estas cosas, el agua de mar tiene una enorme abundancia de iones de cloro y de sodio que forman cloruro de sodio el cual, al concentrarse y encontrarse en grandes cantidades, simplemente vuelven al agua salada.


Distintos sectores de la comunidad científica han dedicado sus días a investigar la salinidad del agua y varias características de los océanos, pero aún no se cuenta con una comprensión completa de sus componentes químicos tanto por la carencia de métodos eficaces que permitan su análisis como por la gran extensión oceánica.



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