También la OCDE recorta perspectivas económicas: "el mundo pagará un alto precio"


La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos se sumó a los preocupantes pronósticos de otras entidades financieras mundiales, y en su reporte dado a conocer hoy, advierte que tanto la invasión de Rusia a Ucrania como la crisis energética y alimentaria serán un lastre grave para el crecimiento económico y un aumento de la inflación


El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, dijo en conferencia de prensa en París que “la guerra de Rusia está imponiendo un precio muy alto a la economía mundial”, en un escenario donde se prevé que el mundo pagará un alto precio por la guerra de Rusia contra Ucrania.


La mayoría de los grandes organismos económicos habían reducido sus más recientes previsiones sobre la marcha de la economía mundial: el Banco Mundial pronosticó un crecimiento del 2,9% este año, y el Fondo Monetario Internacional redujo su previsión al 3,6%.


La OCDE, conformada por cerca de 40 países con sede en París, pronosticó que la economía global crecerá 3% en 2022, por debajo del 4,5% que se preveía en diciembre.


En América Latina, México crecería 1,9%, es decir, 1,4% por debajo de lo previsto hace unos meses. Por su parte, la previsión de Estados Unidos apunta a un crecimiento del 2,5% en 2022 contra 3,7% previsto en diciembre, y China 4,4% contra el 5,1% proyectado a fines del año pasado.


La institución con sede en París duplicó además su previsión de inflación para los países miembros de la organización hasta el 8,5% este año, lo que supondría la previsión anual más alta desde 1988.


La OCDE advirtió que la crisis económica afectará más a los pobres. La guerra está interrumpiendo el suministro de alimentos básicos y la energía, de los que Rusia y Ucrania son proveedores mundiales importantes, lo que está avivando la inflación, que carcome los ingresos disponibles y los niveles de vida, agregó.


La invasión rusa está perjudicando más el crecimiento económico en las naciones europeas porque están más expuestas a la guerra por sus vínculos comerciales y energéticos, pero la OCDE también dio la voz de alarma sobre los países pobres más lejanos que enfrentan escasez de alimentos.


“Estamos muy preocupados por la situación alimentaria en los países de bajos ingresos. La guerra realmente está enviando ondas de choque hasta África y Medio Oriente”, aseguró el economista jefe de la OCDE, Laurence Boone. “La guerra podría provocar hambruna. Podría causar disturbios políticos y agitación”.


La OCDE destaca que las políticas de “Covid cero” de China, que han alterado las cadenas de suministro para la fabricación, pesan sobre una economía mundial que recién comenzaba a recuperarse de la pandemia de Covid-19.

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