Se acaba el tiempo para la COP26de Glasgow, sin resultados concretos


El llamado a poner fin al uso de carbón y eliminar los subsidios a los combustibles fósiles no es nada seguro en las negociaciones que todavía se desarrollan en la

la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Glasgow, Escocia, que debe concluir este viernes.


El borrador existente hasta ahora por parte de la presidencia de la COP26, pide a los países acelerar “la eliminación progresiva de la energía del carbón y de los ineficientes subsidios a los combustibles fósiles”, texto que difiere del lanzado el pasado miércoles donde se pedía a las naciones “acelerar la eliminación del carbón y de los subsidios a los combustibles fósiles”.


Este pequeño pero significativo cambio en el lenguaje sugiere que hay una fuerte oposición por parte de aquellos países exportadores de combustibles fósiles, responsables de buena parte del calentamiento global.


Hay coincidencia entre los expertos sobre la necesidad de detener el uso de los combustibles fósiles lo antes posible para cumplir el objetivo del acuerdo del clima de París de 2015 de limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius respecto a la era preindustrial.


Otro asunto muy importante es el de la ayuda financieras para que los países pobres hagan frente al cambio climático, toda vez que los países ricos no han aportado los 100 mil millones de dólares anuales prometidos para 2020. El borrador del acuerdo en la COP26 de Glasgow expresa su “profundo pesar” porque no se haya alcanzado el objetivo, y pide a los países ricos aumentar sus aportaciones.


Líderes, activistas y científicos advierten que los participantes en la cumbre climática no están haciendo lo suficiente para frenar el calentamiento global, y la propuesta de resolución apenas refiere que los países tienen previsto expresar “alarma y máxima preocupación” porque la actividad humana haya causado ya un incremento de la temperatura de alrededor de 1,1C y por “los impactos que ya se están notando en todas las regiones”.


El borrador existente hasta hoy apunta que el umbral más bajo “reduciría significativamente los riesgos e impactos del cambio climático” y decide apuntar a ese objetivo. Para lograrlo, se pide al mundo bajar las emisiones de dióxido de carbono en 45% para 2030 frente a los niveles de 2010, y no añadir más CO2 a la atmósfera a mediados de siglo.


Si no se logra un acuerdo oficial el viernes, es probable que la cumbre se prolongue, como ya ha ocurrido en otros eventos de este tipo.




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