Señora Berman: no son 10, sino millones de dedos los que apoyan a su Presidente

Por José Luis Morales



Hace algunas semanas, la dramaturga Sabina Berman afirmaba que “algo triste y gracioso en la escena del presidente”, es que se contaban con los dedos de las manos el número de “intelectuales” que lo apoyaban.


Y mencionó, como ejemplo, a Lorenzo Meyer y a Fabricio Mejía, entre otros.


Quiso decir la Berman que AMLO carece de gente del mundo intelectual que apoye a su gobierno.


Ella misma explica la razón: “los intelectuales de izquierda conciben su trabajo no como una labor de apoyo a él o a nadie”.


Más adelante remata: “honra a los intelectuales de izquierda del país que buena parte (de ellos) ha cumplido con esa tradición, antes que renunciar a volverse (Sic) propagandistas incondicionales de la 4T.


En realidad, señora Berman, en lugar de ser “algo triste y gracioso” que pocos “intelectuales“ apoyen” a nuestro Presidente, también lo honra a él que no sólo sus adversarios de derecha y ultraderecha, sino gente supuestamente de izquierda no lo apoye, por algo tan esencial que a su edad usted debería saber: el presidente no tiene por qué caerle bien a nadie, porque es al pueblo a quien sirve; un buen estadista gobierna para todos, no para un grupo de amiguitos, súbditos de su corte e intelectuales orgánicos como fue hasta antes de AMLO.


El presidente no tiene por qué caerle bien a los intelectuales, porque es al pueblo a quien sirve.


Y digo intelectuales supuestamente de izquierda porque varios de los que menciona usted en realidad no lo son y tal vez nunca lo fueron.


Un ejemplo:


Carlos Monsiváis: en vida este escritor comió de la mano del gobierno a través de infinidad de triquiñuelas, como impartir conferencias en todo el país cobrando sueldos estratosféricos; también con una plaza de investigador del INAH, con excelente salario mensual y sin la necesidad de acudir a su centro de trabajo (Se adelantó con mucho a la Pandemia), además de todas las becas posibles.


Mas aún: al morir Monsiváis, Conaculta pensionó a sus herederos comprando la biblioteca que dejó en más de 30 millones de pesos.


Ustedes misma, Berman, durante años se ha beneficiado con becas, premios y apoyos del FONCA para teatro, razón por la cual mantuvo el pico cerrado frente a los actos de poder de gobiernos anteriores.


Siempre fue así, pero ya no es; evidentemente, a muchos “intelectuales” caídos en desgracia y pseudo periodistas como López Dóriga y Loretito de Mola, no les ha gustado nada.


AMLO quizás no tenga más intelectuales que los dedos de su mano que apoyen sus decisiones presidenciales, pero hoy cuenta con la aprobación de 68% de los habitantes del país a su gobierno; millones de dedos que avalan su gestión, y esto es mucho más que los dedos de sus dos manos, contra todo lo que digan sus adversarios.


A Sabina Berman, como a ellos, le gusta darse golpes de pecho y pegarse tiros en el pie con tontas reflexiones que lo único que muestran es su enojo plañidero porque seguramente también perdió buenos huesos, aunque no creo que todos.



José Luis Morales Baltazar

@nuevoslibros

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