Richard Wagner, uno de los grandes de la música clásica alemana


Este 22 de mayo damos un giro y nos enfocamos en la música clásica para recordar al alemán Richard Wagner, cuyo nombre completo era Wilhelm Richard Wagner, quien nació un 22 de mayo pero de 1813 en la ciudad de Leipzig: gran compositor, director de orquesta, poeta, ensayista y dramaturgo del romanticismo.

Wilhelm fue el noveno de los hijos de Carl Friedrich Wagner, quien murió de tifus 6 meses después del nacimiento de Richard, y de Johanna Rosine. A la muerte de su padre, su madre comenzó a vivir con el actor Ludwig Geyer, con quien se casó y se trasladó con su familia a Dresde.

Wagner se matriculó en la Universidad de Leipzig en 1831 y recibió lecciones de composición con el cantor de la iglesia de Santo Tomás, Christian Weinlig, quien, quedó impresionado con la habilidad musical de su alumno, y arregló la Sonata para piano en si bemol de Wagner con el objeto de que fuera publicada como el opus nº1 del compositor.

En 1833, Richard compuso su primera ópera, Las hadas, que imitaba el estilo de Carl Maria von Weber, trabajo que no se estrenaría sino hasta 1884 en Múnich, poco después de su muerte.

En 1834, se enamoró de la actriz Christine Wilhelmine «Minna» Planer y se casaron en 1836, trasladándose a la ciudad de Riga, donde se convirtió en director musical de la ópera local.

Ahogados por las deudas, la pareja abandonó Riga en 1839 para escapar de sus acreedores, viviendo una temporada en París donde Richard se ganó la vida escribiendo artículos y reorquestando óperas de otros compositores. También completó su tercera y cuarta ópera, Rienzi y El holandés errante, durante dicho periodo.

En 1842, retornó a Dresde, donde se estrenó la ópera con enorme éxito el 20 de octubre, viviendo en esa ciudad durante los siguientes 6 años, lapso en el que puso en escena El holandés errante el 2 de enero de 1843. y Tannhäuser el 19 de octubre de 1845. Su estancia en Dresde terminó por la implicación de Wagner en un movimiento político izquierdista.

Wagner pasaría los doce años siguientes en el exilio y tras terminar Lohengrin, la última de sus óperas de este periodo acudió a su amigo Franz Liszt, a quien le pidió velar para que esta ópera fuera representada en su ausencia en 1850.

En aquel tiempo, Wagner se encontraba en una situación muy precaria, marginado del mundo musical alemán, sin ingresos y pocas esperanzas de representar las obras que elaboraba. Antes de abandonar Dresde, había esbozado una obra que finalmente se convertiría en el ciclo de 4 óperas, El anillo del nibelungo en 1852.

Su principal producción editorial publicada durante sus primeros años en Zúrich estaba formada por una serie de ensayos: La obra de arte del futuro (1849), El judaísmo en la música (1850), y Ópera y drama (1851).

Wagner comenzó a componer El oro del Rin en noviembre de 1853, seguido inmediatamente por La valquiria en 1854, y comenzó a trabajar en la tercera ópera, llamada Sigfrido, en 1856, pero sólo terminó los dos primeros actos antes de decidir dejar la obra a un lado para concentrarse en una nueva idea: Tristán e Isolda.


En 1861 levantaron la prohibición política que había sobre Wagner en Alemania después de haber huido de Dresde y se estableció en Prusia, donde comenzó a trabajar en Los maestros cantores de Núremberg.

Entre 1861 y 1864, Wagner intentó producir Tristán e Isolda en Viena. Envuidó y su carrera tomó un giro inesperado en 1864, cuando el rey Luis II de Baviera accedió al trono a la edad de 18 años. El joven rey admiraba las obras de Wagner desde su infancia e invitó al compositor a Múnich, pagó sus deudas y propuso la representación de Tristán e Isolda, Los maestros cantores de Núremberg y la tetralogía de El anillo del nibelungo y apoyó el desarrollo de nuevas óperas.

A pesar de las dificultades en los ensayos, la presentación de Tristán e Isolda el 10 de junio de 1865 en el Teatro Nacional de Múnich, el primer estreno de Wagner en 15 años, fue un éxito, y en 1867 terminó su ópera Los maestros cantores de Núremberg, estrenada en Múnich el 21 de junio del año siguiente.

En 1870, Richard Wagner contrajo nupcias con Cósima en ese entonces esposa de su amigo Hans von Büllow, matrimonio con Cósima que duró hasta el final de su vida.

Wagner dedicó sus energías a completar su obra más ambiciosa: el ciclo de 4 óperas El anillo del nibelungo, al que dedicó más de 25 años de su vida. El 13 de agosto de 1876 se estrenó el ciclo completo, y en 1877, Wagner comenzó a trabajar en su última ópera, Parsifal, que tardó en componer 4 años por motivos de salud. Estaba gravemente enfermo, ya que había sufrido una serie de anginas de pecho cada vez más severas y el 13 de febrero de 1883, falleció en Venecia a causa de una crisis cardíaca.

Sus obras de Wagner, particularmente las de su último periodo, destacan por su textura contrapuntística, riqueza cromática, armonía, orquestación y un elaborado uso de los temas musicales asociados a caracteres específicos o elementos dentro de la trama.

Su agresiva personalidad y sus opiniones, con frecuencia demasiado directas, sobre la música, la política y la sociedad lo convirtieron en un personaje polémico, y en ocasiones satanizado por la afición de Adolfo Hitler a su música.

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