Llama el papa al diálogo en una Navidad de nuevo afectada por la pandemia


La pandemia de coronavirus ha sido uno de los temas centrales que abordó el papa Francisco durante su tradicional misa navideña y la bendición Urbi et orbi en la Plaza de San Pedro.


El pontífice llamó al diálogo para contrarrestar la tendencia a cerrarse sobre sí mismo provocada por la pandemia, que cumple 2 años de azotar al mundo y ha tomado la vida de millones de personas.


Ante los fieles congregados en la plaza vaticana Francisco les recordó que "en este tiempo de pandemia, se pone a prueba nuestra capacidad de relaciones sociales, se refuerza la tendencia a cerrarse, a valerse por uno mismo, a renunciar a salir, a encontrarse, a colaborar".


El obispo de Roma expresó que "en el ámbito internacional existe el riesgo de no querer dialogar, el riesgo de que la complejidad de la crisis induzca a elegir atajos, en vez de los caminos más lentos del diálogo", recorriendo zonas del mundo azotadas por conflictos.


Así, el vicario de Cristo llamó a no permitir "que se propaguen en Ucrania las metástasis de un conflicto gangrenoso" por las tensiones de los gobernantes de ese país con Rusia que están cerca de llegar a un conflicto militar.


El papa recordó además tragedias "olvidadas" del conflicto en Yemen y Siria, que "ha provocado muchas víctimas y un número incalculable de refugiados", así como la situación en Filipinas, donde los fieles enfrentan el Covid y los efectos del tifón que azotó hace unos días al país asiático con un saldo de al menos 400 muertos y decenas de miles de damnificados.


Francisco abordó las consecuencias económicas y sociales de la pandemia que sanitaria, que ensombrece la Navidad por segundo año consecutivo, que aunque ha sido más distendida que en 2020, afronta un aumento de infecciones ante la variante ómicron.













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