Investigan a empresa brasileña por recetar cloroquina contra coronavirus


El senado de Brasil lleva a cabo una investigación contra un proveedor de servicios de salud dedicado a personas de edad avanzada, debido a que al parecer obligaba a sus médicos a recetar fármacos que no sirven para tratar un contagio de coronavirus.


Durante una reunión con legisladores, la abogada Bruna Morato, que representa a un grupo de médicos denunciantes que trabajaron o siguen haciéndolo para la compañía Prevent Senior, aseguró que se les dijo en varias ocasiones que eligieran entre cloroquina y otros fármacos a pacientes de Covid-19, o se quedarían sin empleo.


Esta empresa tiene varios hospitales de Sao Paulo y tanto el presidente brasileño Jair Bolsonaro como sus aliados, la han puesto como un ejemplo en el combate contra el COVID-19 porque promueven el uso de cloroquina como tratamiento, pese a que hay evidencia que muestra que no es efectiva contra el coronavirus.


Los médicos denunciantes permanecieron en el anonimato por temor a represalias, y de acuerdo con su representación legal, “algunos fueron advertidos, y eso ocurrió frente a sus colegas. Otros fueron despedidos”. También hubo un castigo recurrente: Les reducían sus turnos. Si no mostrabas lealtad hacia la compañía y obediencia hacia esos protocolos, eras castigado”.


La abogada Morato dijo que Prevent Senior daba a los doctores un paquete con 8 medicamentos y suplementos denominado “kit COVID”, producto que según la empresa en un encuentro con senadores habían aceptado los pacientes, aclarando que los médicos podían recetar libremente sus propios tratamientos.


La fiscalía del Sao Paulo dijo que investiga a Prevent Senior por supuestamente haber investigado los efectos de la cloroquina en pacientes con coronavirus sin haberles dejado en claro que eran parte de un ensayo.


Bolsonaro elogió hace unos meses en redes sociales los estudios de Prevent Senior sobre la cloroquina, y dijo que los ensayos de la compañía habían mostrado que los pacientes que eran tratados con el fármaco pasaban 7 días conectados a respiradores, en comparación con los 14 que estuvieron quienes no usaron ese producto.