top of page
  • Laura Meléndez

Hace 68 años ocurrió uno de los grandes desastres aéreos para el mundo del deporte


Fue el 6 de febrero  pero de 1958 cuando se produjo de una de las mayores tragedias aéreas relacionadas con el futbol, el “desastre de Münich” en el que el vuelo 609 de British European Airways, donde viajaba la plantilla del Manchester United, se estrelló en el aeropuerto de Munich-Riem, en Alemania.

 

Ese día, el conjunto volvía a Inglaterra después de disputar los cuartos de final de la Copa de Europa ante el Red Star de Belgrado, uno de los dos grandes clubes de la antigua Yugoslavia. En ese encuentro, el “United” empató a 3 pero el marcador global les favoreció 5 a 4, y clasificó a las semifinales con el Milan italiano.

 

En el aeropuerto de Belgrado, el vuelo 609 que llevaría de vuelta a los 43 integrantes a Manchester inicialmente retrasó su salida una hora, ya que el jugador Johnny Berry había perdido su pasaporte. Ya estaba estipulado que el avión, un Airspeed Ambassador con matrícula G-ALZU, tenía previsto hacer una parada técnica en Múnich para repostar combustible.

 

El estado del tiempo de aquel día no era bueno, ya que el viento era fuerte, las temperaturas eran bajas y la pista de despegue, helada.  Después de reabatecerse, el avión intentó alzarse en dos ocasiones, pero el capitán James Thain abortó los dos despegues en medio del nerviosismo de los pasajeros.

 

Tras el segundo intento los jugadores descendieron del avión pero minutos después, a las 3:04 de la tarde, el denominado “Elizabethan” volvió a intentar el despegue. Tampoco consiguió levantarse en esta ocasión y en lugar de frenar, la nave se deslizó sobre la pista helada, pegando contra las vallas del perímetro; el ala izquierda y la cola de la nave chocaron contra una casa deshabitada.

 

En total 23 personas, entre ellas siete futbolistas, murieron en el acto, y se añadió una octava, días después.  Además otros dos jugadores se vieron obligados a abandonar el deporte. El entrenador, Matt Busby, también tuvo que ser hospitalizado tras el impacto. Entre los fallecidos también se encontraron ocho periodistas, uno de los capitanes del avión, Ken Rayment, al igual que Willie Satinoff, amigo del director técnico, entre otros acompañantes.

 

Aunque las primeras investigaciones señalaron al piloto como responsable del accidente, más tarde se supo que el accidente fue causado por la formación de aguanieve al final de la pista, lo que causó deceleración en el avión, impidiendo así que volviera a ganar una velocidad de vuelo segura. A pesar de estas conclusiones, las autoridades de la Alemania Occidental, responsables directas del accidente, emprendieron acciones legales contra Thain, a pesar de dichas pruebas que lo exculpaban. La defensa mostró como prueba una fotografía del avión poco antes del accidente en la que se veía nieve en la parte superior de las alas del avión; sin embargo, cuando el negativo original de la foto fue examinado, no había indicios de nieve en las alas de la aeronave.

 

 Por alguna extraña razón, los testigos del caso no fueron llamados a declarar por las autoridades germanas y solo se tomaron acciones judiciales en contra del piloto, que finalizarían en 1968, siendo declarado como inocente de cualquier responsabilidad del accidente.

 

Con el accidente se extinguió una excepcional generación de futbolistas, por lo cual el Manchester United debió ser reconstruido; esto también hizo que Bobby Charlton, uno de los 21 supervivientes del accidente y uno de los futbolistas con más proyección en ese momento en el fútbol mundial, se convirtiera en líder de los “Red Devils”. Un conjunto con reservas y canteranos continuó la inercia ganadora de la etapa anterior al accidente y ganó 3–0 en el primer encuentro desde el accidente con Jimmy Murphy como entrenador. Como curiosidad de aquel partido, el programa que se repartía con la alineación estaba en blanco sin que hubiese ningún jugador del Manchester escrito en él.

 

Sin embargo, no pudo ganarle al Milán en semifinales tras un resultado global de 5-2. Busby retornó al cargo de entrenador a la temporada siguiente y trató de construir una nueva generación de "Busby Babes", incluyendo a George Best, que contribuyó a ganar la Copa de Europa una década después del desastre, en 1968 y derrotando al Benfica.

 

Pero los aficionados de esta icónica institución no olvidaron el accidente, el cual recuerdan anualmente con ceremonias y homenajes, del que denominan “el día más sombrío” de la historia del club

 

Una tragedia para el fútbol mundial…hace justo.

Comments

Rated 0 out of 5 stars.
No ratings yet

Add a rating
logotipo.png
primavera 3.jpg
bottom of page