Guerra le cuesta casi 5 millones de empleos a Ucrania


Cifras divulgadas por la Organización Internacional del Trabajo señalan que, desde el inicio de la guerra el 24 de febrero pasado, en Ucrania se han perdido 4,8 millones de empleos


En un informe sobre el impacto de la crisis en el mundo laboral, la OIT advierte que si las hostilidades escalan, las pérdidas podrían aumentar a 7 millones.


En cambio, si terminan los enfrentamientos, podría haber una recuperación rápida de 3,4 millones de puestos de trabajo.


La dependencia de Naciones Unidas estima que de los 5,2 millones de refugiados ucranianos en los países vecinos, 2,75 millones están en edad de trabajar, y que 1,2 millones de ellos que estaban ocupados antes de la guerra perdieron o abandonaron sus empleos.


El estudio explica que los daños a las infraestructuras y el cierre de empresas han paralizado la actividad económica en muchas zonas del país. Los datos iniciales indican que 50% de las empresas están cerradas, y se habrían producido pérdidas de entre 60 mil y 100 mil millones de dólares por las averías y destrucción de edificios, carreteras, puentes, hospitales, escuelas y otros activos físicos en el primer mes del conflicto.


Además, el cierre en el Mar Negro del transporte marítimo procedente de Ucrania ha interrumpido alrededor del 90% de las exportaciones de cereal del país y la mitad de sus exportaciones totales. Como resultado, el PIB ucraniano podría contraerse este año hasta un 45% de acuerdo con pronósticos del Banco Mundial.


Si la crisis se extendiera, el 90% de la población podría caer en la pobreza, lo que supondría una pérdida de 18 años de logros socioeconómicos en Ucrania y una vuelta a los niveles de necesidad de 2004.


La agencia de la ONU alertó de las implicaciones que puede tener el conflicto en países vecinos de Ucrania como Hungría, Moldavia, Polonia, Rumania y Eslovaquia, puesto que si la estadía de los refugiados se prolongara, presionaría en exceso los mercados de trabajo y las redes de protección social, provocando un aumento del desempleo.


Además, destacó los efectos de las perturbaciones económicas y de empleo en Rusia en las economías de países de Asia Central que dependen en gran parte de las remesas de ese país, como ocurre con Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán.


De empeorar la guerra y agravarse las sanciones contra Rusia, los trabajadores migrantes perderán su empleo, provocando retrocesos económicos en Asia Central.


Pero la prolongación de la guerra no sólo perjudicaría a las regiones vecinas, sino que podría complicar la lenta recuperación económica y de los mercados laborales mundiales tras la pandemia de COVID-19, subraya el informe.


La OIT ha elaborado recomendaciones para mitigar el impacto de la guerra en el mercado de trabajo ucraniano entre las que se cuentan:


Apoyar iniciativas de organizaciones de empleadores y trabajadores para que faciliten la prestación de apoyo humanitario y garanticen la continuidad del trabajo.


Apoyo al empleo en zonas relativamente seguras de Ucrania, incluso a través del programa en curso patrocinado por el gobierno para reubicar a los trabajadores y las empresas.


Apoyar el sistema de protección social en Ucrania para garantizar que siga proporcionando prestaciones, incluidas las transferencias de efectivo recientemente establecidas, a los beneficiarios antiguos y nuevos, y preparar una estrategia de reconstrucción postconflicto que promueva la creación de puestos de trabajo decentes y productivos mediante inversiones intensivas en empleo. (Naciones Unidas)



logotipo.png
PrimaveraPor.webp