Francisco Martín Moreno, el inquisidor contraataca. Por José Luis Morales Baltazar


En una entrevista sobre su libro más reciente, intitulado; “Cuando México perdió la esperanza”, segunda parte de “El Ladrón de Esperanzas”, el escritor FRANCISCO MARTÍN MORENO realizó una serie de afirmaciones sobre AMLO y la 4T que resulta pertinente analizar.


Presenta esta obra como “una radiografía de los 19 meses que lleva la Cuarta Transformación y el presidente Andrés Manuel López Obrador en el poder, con hechos reales y algunos pasajes de ficción”.


En la entrevista que le concedió a EL UNIVERSAL, MARTÍN MORENO dijo que ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR “es el peor presidente que ha tenido México en los últimos 100 años, con excepción de Antonio López de Santa Anna y de Victoriano Huerta".


Es decir, más malo incluso que ECHEVERRÍA, LÓPEZ PORTILLO, SALINAS DE GORTARI, MIGUEL DE LA MADRID, ERNESTO ZEDILLO, VICENTE FOX, FELIPE CALDERÓN y ENRIQUE PEÑA NIETO, a quienes se acusa de haber saqueado al país y beneficiado a sus amigos desde la Presidencia, pero FMM parece ignorar eso o callarlo intencionalmente.


Este mismo autor asegura que “López Obrador es un comunista inconfeso y con sus acciones quiere instaurar un régimen comunista en México y hacerse de todo el poder”…


Parece que a MARTÍN MORENO le urge un viaje a COREA DEL NORTE y que le pida a KIM JONG-UN que le explique cómo trata un auténtico dictador comunista a sus adversarios y qué es el Comunismo real.


Este escritor, como otros de su estilo, tienden a generalizar, ver las cosas desde un punto de vista maniqueeo y reduccionista que deja fuera toda de discusión seria sobre el régimen de AMLO y la 4T.


Afirma que la contingencia que vivimos por la pandemia del Covid-19, “evidenció la incapacidad de la administración de López Obrador” y calificó al subsecretario Hugo López-Gatell como “un incapaz”.


A estas alturas, los gobiernos pasados ya habrían endeudado a México a niveles estratosféricos para atender la pandemia, que con aciertos y desaciertos, de acuerdo a diversas instituciones nacionales e internacionales, se ha atendido de la mejor manera.


FRANCISCO MARTÍN MORENO niega ser “el enemigo público número uno de la Cuarta Transformación”, pero dice que “no le disgustaría serlo”. Asimismo, asegura “no tener miedo”, más bien, “gran coraje y desesperación”, por eso publica todo lo que piensa y sentencia: “¡no me voy a callar!.


MARTÍN MORENO reconoce que no es pero que le gustaría ser el enemigo público número 1 de la Cuarta Transformación y de AMLO” y que hay quienes ¡lo quieren callar!


Me parece que sus críticas no tienen los tamaños para que el Presidente lo considere como su enemigo público número 1, mucho menos que alguien lo quiera eliminar, como no sea alguno lector inconformes con lo que escribe en sus libros.


MARTÍN MORENO es un mitómano que con arranques de bravuconería se quiere subir al carro de los adversarios de AMLO para seguir alimentando su enorme ego. No es la primera que se resbala con esta clase de deslices: Recordemos cuando se asumió como inquisidor y dijo: “Yo quemaba vivo a cada uno de los morenistas en el Zócalo”.


En esa ocasión AMLO le respondió: es “un mal escritor dedicado a explotar la ignorancia y el conservadurismo de la sociedad”.


“Ahora que sostiene que nos quemaría a los morenistas uno a uno en el Zócalo, como en la Inquisición, me preocupa no solo por la propagación del odio, sino por el silencio abrumador de los supuestos antifascistas”, señaló López Obrador.


“Nosotros los mexicanos - termina diciendo FRANCISCO MARTÍN MORENO - resistimos la Conquista, el Virreinato, la Guerra de Independencia, la Guerra de Reforma, la guerra contra los gringos, la Revolución Mexicana, la rebelión cristera, pudimos con todo (…) pero México ya le perdió la esperanza a esta administración de verdaderos bandidos, ineficientes y trogloditas, porque vienen a acabar con nuestro país, vienen a acabar con la democracia, vienen a acabar con los organismos autónomos y lo están logrando y han dañado como nunca nadie la marca México: han dañado la inversión, la prosperidad, el sistema de salud, los sistemas de seguridad, están haciendo pedazos nuestro país”…


Es evidente que tampoco sabe de historia, política y economía, y qué pasó de noche por la historia de su propia familia, que se formó en México después de la Segunda Guerra Mundial, así que el pasado que dice haber resistido “como mexicanos” sería después de ese periodo, es decir, desde los inicios del priísmo hasta nuestros días.


Ni novelas ni libros de historia verdadera, los textos de FRANCISCO MARTÍN MORENO son libelos, panfletos disfrazados de ficciones con el propósito no de despertar una emoción estética en sus lectores, como toda buena literatura, sino de pontificar, escandalizar y despotricar contra sus adversarios políticos, contra figuras de la historia nacional que no resultan de su agrado o políticos de México que no concuerdan con sus intereses u obsesiones políticas, todo esto a partir de ocurrencias expresadas con tono altisonante, pero no con base en ideas y críticas objetivas.


La originalidad y la veracidad brillan por su ausencia en sus obras, porque no le gusta investigar en serio, como ha dicho, sino refritear y fusilarse datos, chismes de pasillo no probados sobre hechos y personajes o políticos, que verdaderos especialistas en historia desechan de sus investigaciones por falsos o dudosos, pero que él presenta como fidedignos a su gusto por conveniencia.


No es historiador, tampoco político ni periodista, sólo un opinólogo autodidacta que utiliza diversos medios para expresar sus fobias, resentimientos y sus puntos de vista a veces tan cortos y aberrantes que saca la cabeza para que le peguen y luego desdecirse.


Ojalá un día dedique su tiempo y su talento, que sin duda lo tiene, para sentarse a escribir una historia como LA SOMBRA DEL CAUDILLO, de MARTÍN LUIS GUZMÁN, la mejor novela política de México, o ya de menos como la de ANGELES MASTRETTA: MUJERES DE OJOS GRANDES.


@mexicoblabla

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