Farmacéuticas buscan dinero y países ricos vacunas: los pobres sobran


Un informe difundido esta semana por la alianza no gubernamental People’s Vaccine, menciona que los países ricos y las compañías farmacéuticas apenas envían a los países pobres la séptima parte de las dosis prometidas de vacunas contra el coronavirus.


Esto significa que apenas 2621 millones de los 1.800 millones de vacunas contra Covid-19 prometidas por los países ricos, son las suministradas a las naciones menos favorecidas. Más aún, farmacéuticas como Pfizer, Moderna y Johnson 4 Johnson solo han entregado 12% de las dosis destinadas a COVAX, iniciativa de acceso justo a las vacunas creada por Naciones Unidas.


La alianza asegura en su informe 'A Dose of Reality' que COVAX se equivocó al confiar en las farmacéuticas, ya que estas no han cumplido con el reparto de dosis pactado. No solo incumplen con las cantidades comprometidas, sino que han socavado la iniciativa al no destinar suficientes dosis.


Así, de los 994 millones de dosis destinadas a COVAX por Johnson & Johnson, Moderna, Oxford/AstraZeneca y Pfizer/BioNTech, solo se han entregado 120 millones, cantidad 15 veces menor a los 1.800 millones de dosis suministradas a los países ricos por estas mismas empresas.


Más aún, ni Johnson & Johnson ni Moderna han aportado todavía una sola de las dosis que prometieron. eso sí, la vacuna más cara en el mercado es la de la norteamericana Moderna, que ha cumplido religiosamente con las dosis acordadas con quienes han tocado la puerta con el dinero en la mano. los países ricos.


Asimismo, las naciones con más recursos se han quedado con dosis de COVAX, a pesar de la escasez de vacunas en los países más pobres y de que tienen dosis de sobra para su población gracias a sus acuerdos con las grandes farmacéuticas, que tendrán ingresos mega millonarios y algunos de sus directivos ya están entre las personas más ricas del mundo. Gracias a una pandemia.


Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA, acusa que "las naciones ricas y las corporaciones están fallando vergonzosamente a la hora de cumplir sus promesas y bloquean la solución real que brindaría a las poblaciones más pobres la capacidad de fabricar sus propias vacunas”


Agrega que “esto solo demuestra que, tristemente, las personas más vulnerables no pueden confiar en la generosidad y la caridad de los países más ricos y las empresas farmacéuticas. Las consecuencias son horribles: cientos de miles de personas mueren a causa de la COVID-19".


Lo que no entienden quienes acaparan las vacunas y quienes las venden al mejor postor, es que así no se logrará la inmunidad global suficiente para neutralizar la pandemia





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