AMLO Y Piketty: por un impuesto global a los grandes capitales y millonarios Por José Luis Morales


* El presidente mexicano propuso ante la ONU cobrar 4% de impuestos a los más ricos para ayudar a los más pobres, quienes sobreviven con menos de dos dólares diarios.

* El polémico economista francés propone aplicar un impuesto global de al menos 10% a los grandes capitales y fortunas para combatir la desigualdad.


* El propio Piketty y AMLO saben esto es una utopía, pero los datos de uno y sobre la injusta distribución de la riqueza son semejantes y no mienten.


En su libro EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI (FCE), THOMAS PIKETTY afirma que dado que el capitalismo moderno estimula la concentración de la riqueza y agrava la desigualdad en el mundo, se debería establecer un impuesto global a los ricos, así como gravar las herencias y los sueldos estratosféricos para redistribuir el capital y combatir al flagelo de la enorme brecha entre pobres y ricos.


Este impuesto sería del 10% y podría llegar hasta el 80% en el caso de grandes capitales.


PIKETTY es investigador de la ÉCOLE D´ECONOMIES DE PARÍS, y desde el 2013, año en el que público su libro, ha provocado grandes debates políticos y académicos con sus conclusiones.


En su libro muestra cómo los ricos concentran la riqueza y la acrecientan a causan de políticas económicas que los han beneficiado por encima de los pobres desde hace siglos. Puntualiza que “el Gran Enriquecimiento” de los más ricos inició en el mundo a partir de la revolución industrial y que el origen de la desigualdad proviene sobre todo de las grandes riquezas heredadas.


De todas las recomendaciones que hace el economista más original y prestigioso del momento, la que sin duda ha llamado más la atención es justamente esa, la de imponer un impuesto global al capital, para lo cual todos los países del mundo deberían participar en crear un registro compartido del patrimonio total de la gente más rica, que sin importar el lugar donde pudiera tener su dinero fuera detectable.


Así se sometería al capital a lo que el autor denomina un “escrutinio democrático”.


Además de explicar cómo los ricos concentran su riqueza y cómo la han aumentado a través del tiempo, el autor explica las condiciones para que esta desigualdad exista, persista, desaparezca y vuelva a existir, subrayando que el origen de la desigualdad proviene de la riqueza heredada.


Al respecto, precisa que hay dos formas de propiciar una sociedad muy desigual.

La primera a través de una “sociedad híper patrimonial”; la segunda mediante una “sociedad de rentas. En la primera, la herencia juega un papel muy importante y la concentración es extrema.


La segunda forma de llegar a la desigualdad extrema fue creada en las últimas décadas por Estados Unidos y es explicada por las sociedades híper meritocráticas, de “súper estrellas” o de “súper manager”.


Este tipo de sociedad se caracteriza por que algunos pocos reciben salarios estratosféricos.


En resumen, la tesis principal del francés es que mientras haya más ricos en el mundo, la desigualdad será cada vez más desigual, una “espiral desigualitaria” que podría poner en jaque la sociedad democrática.


En un mundo globalizado, donde el capital se mueve de país en país - puntualiza THOMAS PIKETTY - la única forma de combatir eficazmente la desigualdad sería a través de un impuesto global al capital mundial, además de mayores impuestos directos a las herencias y a los sueldos de los más ricos.


El impuesto podría llegar al 10% anual para las mayores fortunas, además de un impuesto progresivo que alcance tasas “confiscatorias” para salarios considerados exorbitantes, complementado todo esto con un impuesto progresivo a la herencia.


Resulta claro que AMLO no está solo ni picando chueco en su proyecto cobrar 4% de impuestos a los más ricos para ayudar a los más pobres, quienes sobreviven con menos de dos dólares diarios para un mundo más justo y fraternal, democratizando la riqueza de quienes más tienen y menos pagan.


El propio ANTÓNIO GUTERRES dijo que: "Han caído en la pobreza unos 120 millones de personas” y las hambrunas acechan a millones de personas en todo el mundo en la mayor recesión mundial desde la Segunda Guerra Mundial".


THOMAS PIKETTY reconoce que sus propuestas son una utopía, pero los datos duros que aporta sobre la injusta distribución de la riqueza en el mundo no mienten, hecho en lo que coincide con los argumentos del presidente mexicano, aunque a chinos y rusos les valga su propuesta, al igual seguro que la del economista francés.


La verdad nunca triunfa sobre la mentira y los poderes facticos del mundo.


Exclusivo para La Carpa

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